Nuevas tecnologías para mejorar la flotación

 

(Foto: FLSmidth)

(Foto: FLSmidth)

Expertos coinciden en que urge innovar en procesos, reactivos y estrategias para avanzar en materia de flotación y así sumar rentabilidad a una faena minera.

Revista Nueva Minería y Energía

Eric Rivera
Desde Valparaíso
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La etapa de flotación es clave en la producción de cobre a partir de minerales sulfurados, pues es el único proceso donde es posible saber cuánto metal se recupera efectivamente, de lo cual depende la rentabilidad del negocio cuprífero.

Y no sólo eso. Mediante flotación, es posible recuperar subproductos de valor, como el molibdeno o las tierras raras, e incluso reprocesar antiguos relaves o escorias de fundición para extraer el cobre dejado en ellos por procesos más rudimentarios de hace décadas.

Es por ello que Luis Silva, jefe de Metalurgia de Minera Valle Central, al abrir el congreso Flotamin, dijo que hoy es clave probar nuevas tecnologías para aumentar la recuperación y flotar las partículas ultrafinas, tener nuevos reactivos y recuperar especies mineras no aprovechadas para sumar rentabilidad a una faena.

Ejemplo de ello ha sido la recuperación de cobre remanente en residuos como los relaves antiguos o las escorias de fundición, técnicas que ha desarrollado Minera Valle Central con materiales de la División El Teniente de Codelco por más de una década.

Recuperación de molibdeno

La recuperación de molibdeno ha sido una fuente de rentabilidad adicional para la industria cuprífera, lo cual ha sido posible a través de la flotación.

Macarena Willer, metalurgista de Anglo American, expuso en Flotamin una reciente experiencia de mejoramiento en el proceso de extracción de molibdeno en la planta Las Tórtolas. Explicó que la meta era aumentar en diez puntos la recuperación de moly, que no pasaba del 40% en la planta 2. Para ello se optimizó la etapa de limpieza para mejorar la recuperación, se estudiaron las pérdidas en la ganga y la fase scavenger, y en la etapa selectiva se mejoró la estrategia operacional, aplicando un plan de inspección y recambios para mejorar la confiabilidad, entre otros aspectos.

Con todo ello mejoraron los resultados, ya que el 2016 a partir de febrero se elevó la recuperación selectiva de moly hasta niveles superiores al 70% con pocas fluctuaciones. Los desafíos actuales consisten en incrementar recuperación selectiva en la etapa rougher, bajar el consumo de reactivos y automatizar la planta.

Controlar arcillas

En materia de investigaciones, Jorge Ipinza, del Departamento de Metalurgia de la Universidad Técnica Federico Santa María, expuso sobre la flotación inversa de arcillas y tierras raras en concentrados de cobre, para reducir su presencia y efectos negativos en la recuperación.

Expertos analizaron las nuevas técnicas e innovaciones que se han incorporado al proceso de flotación en el congreso Flotamin. (Foto: Eric Rivera)

Expertos analizaron las nuevas técnicas e innovaciones que se han incorporado al proceso de flotación en el congreso Flotamin. (Foto: Eric Rivera)

Ipinza explicó que en las zonas más profundas del yacimiento abunda la arcilla caolín en los sulfuros primarios y secundarios, por lo que hoy aparece en todas las plantas causando atollos en el chancado primario, viscosidad y retromezcla en la molienda, perjudicando la eficiencia y exigiendo más reactivos. También reduce la estabilidad de los relaves por la menor recuperación de agua.

El académico agregó que al aglomerar la arcilla mejora la situación, y en eso trabajan junto a empresas mineras.

“La flotación inversa aumenta recuperación de agua, requiere reactivos colectores, coagulante y floculante, pero logra aumentar la velocidad de sedimentación, y la cola flotada tiene menos riesgos de embancamiento. Es técnicamente posible flotar arcilla de relave logrando aumentar 50% la recuperación de agua, y un 30% en peso de arcilla”, aseguró Jorge Ipiniza en el marco del congreso Flotamin.

Mantenimiento como oportunidad

Otra manera de mejorar es a través del mantenimiento, considerado normalmente como un gasto, siendo que una buena estrategia de mantenimiento favorece todo el proceso y por ende la recuperación.

Martin Brandstrom, director de Producto de Outotec de Finlandia, dijo que las inspecciones son la mejor forma de rastrear el estado de los equipos y deben ser una rutina. “Pero no es algo frecuente en la minería local”, reconoció.

Brandstrom advirtió además que el área de mantenimiento no debe quedar entregado a los mantenedores, pues no conocen el proceso como los operadores, y no entienden del mismo modo lo que afecta a los equipos.

También llamó a revisar y calibrar la instrumentación, pues en aspectos como la medición del nivel o el control del aire que se inyecta a la celda, es vital que las lecturas sean correctas para un buen resultado.

“Hay que cuantificar el costo que de tener equipos en una pobre condición. Existe mucho potencial de mejoramiento a través de mejores prácticas de mantención,” concluyó.

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