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Edición Nº 11

 
REPORTAJE

 

 

Proyecto Estructural de Codelco

Factibilidad de Chuquicamata Subterránea para el 2012

Ingeniería básica, desarrollada por Hatch, finalizará a principios de 2012, dándose la partida al grueso de la construcción del proyecto a inicios del 2013

Para este mes de enero se espera que la División Codelco Norte en conjunto con la Vicepresidencia Corporativa de Proyectos de Codelco ingrese al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) una Declaración de Impacto Ambiental para su Proyecto Mina Chuquicamata Subterránea.

La iniciativa, considerada como uno de los proyectos estructurales de Codelco, está destinada a reemplazar las actuales operaciones a rajo abierto de esa mina, cuya vida útil, producto de los altos costos debido a la profundización de la mina, concluirá hacia el 2018.

En tanto la Vicepresidencia también tiene previsto durante el segundo semestre de este año realizar la solicitud de fondos que serán necesarios para comenzar la construcción de la Ruta Crítica del Proyecto Mina Chuquicamata Subterránea. De aprobarse esta solicitud, las obras de la Ruta Crítica, es decir los túneles de acceso, el túnel de la correa, un pique de extracción de aire viciado, así como un par de túneles de inyección de aire fresco comenzarían a ser construidos durante 2011.

El proyecto contempla una inversión total de alrededor de US$ 1.800 millones para habilitar cuatro niveles subterráneos de explotación que, en conjunto abarcarán 250 hectáreas y que representan reservas cercanas a los 1.650 millones de toneladas de sulfuros con una ley promedio de 0,71% de cobre.

La nueva mina subterránea de Codelco produciría, en régimen, 140.000 tpd de mineral y su producción está estimada que alcance un promedio de 320.000 tmf de cobre durante una vida de 50 años.

De acuerdo a lo programado, la ingeniería básica del proyecto, de una inversión de US$ 83 millones y adjudicada en noviembre pasado a la firma de ingeniería Hatch, debería concluir a principios de 2012.

Asimismo, y de obtenerse la autorización final de inversión del proyecto hacia fines del 2012, “la construcción del grueso del proyecto debería partir a fines del 2012, o a principios del 2013”, comenta el gerente del proyecto Mina Chuquicamata Subterránea, Sergio Fuentes Sepúlveda.

¿Cómo fue el avance del proyecto durante 2009?
A fines del 2008 nosotros habíamos terminado la ingeniería conceptual del proyecto en lo relativo a los datos duros de ingeniería.

Durante los tres primeros meses de 2009 estuvimos preparando las carpetas con la información necesaria para poder solicitar los recursos que necesitábamos para continuar con la siguiente fase de ingeniería del proyecto, es decir, la ingeniería básica o estudio de factibilidad.

En ese periodo recolectamos toda la documentación que Codelco solicita estandarizadamente al momento de presentar solicitudes de fondos.

Por lo tanto, a fines de abril del año pasado entramos al sistema inversional solicitando los fondos para continuar con el desarrollo de esa fase de ingeniería.

Paralelamente a la entrada de esa solicitud al sistema inversional, pedimos la autorización, a las autoridades pertinentes de Codelco, para realizar la licitación del contrato de ingeniería básica sin compromiso de fondos, independientemente de si los fondos estuviesen o no autorizados, de manera de contar con el contrato principal de ingeniería básica en condiciones de ser asignado.

Esto nos permitió ahorrarnos un periodo de cerca de cinco meses, versus esperar a tener todas las aprobaciones para salir recién a licitar ese contrato.

En el proceso de licitación la empresa asignada para desarrollar la ingeniería básica fue Hatch. En tanto, los fondos para esa etapa fueron aprobados a fines de octubre de 2009.

El acta inicio del contrato de ingeniería con Hatch fue firmada el 24 de noviembre de 2009. El contrato de Hatch es alta importancia y tiene una duración de 36 meses.

En tanto, la ingeniería básica en sí tiene una duración de 42.

Es una ingeniería extensa que incluye varios hitos relevantes.

El primero de ellos es configurar todos los antecedentes necesarios para partir lo antes posible con las obras que marcan la Ruta Crítica del proyecto, es decir, los túneles de acceso; el túnel-correa; un pique de extracción de aire viciado y un par de túneles de inyección de aire fresco.

Nuestra intención es que todos los antecedentes de la Ruta Crítica estén en condiciones de ir al proceso de autorización de inversión durante el segundo semestre de este año y tener las aprobaciones de estos recursos hacia fines de este año y poder comenzar así las obras relevantes que comprende esta etapa.

Estas obras son esenciales para iniciar la etapa de construcción y se extenderán durante tres a cinco años aproximadamente, por lo tanto se requiere partir con ellas tempranamente de manera de no atrasar el proyecto.

Junto con esto, es necesario hacer toda la infraestructura de superficie, lo que incluye la construcción de los caminos de acceso, las instalaciones de oficinas, campamentos, las casas de cambio, etc.

Posteriormente, esperamos desarrollar la ingeniería básica del resto del proyecto, porque para esa fecha ya vamos a tener terminada la ingeniería básica de los accesos y de estos túneles, y de toda la infraestructura de superficie, que es lo más urgente.

Tenemos programado que esta etapa continúe su desarrollo hasta aproximadamente el primer semestre del 2012.

En esa fecha comenzaría la preparación de los antecedentes para entrar al sistema inversional de Codelco y solicitar las autorizaciones finales para invertir de lleno en el desarrollo del proyecto, las que debieran ser aprobadas a fines de 2012 y partir en ese momento con la construcción del proyecto que se extenderá hasta el 2018.

Declaración de Impacto Ambiental

¿En qué otros aspectos avanzarán durante este año?
Esperamos que el proyecto entre al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) durante el presente mes de enero con el ingreso de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Una vez ingresado, esperamos obtener las aprobaciones de la DIA durante los plazos que nos hemos establecidos.

Estamos presentando una DIA porque básicamente no se detectaron reales impactos al medio ambiente durante las futuras etapas de construcción y operación del proyecto.

De hecho, al ser ésta una explotación subterránea, los niveles de contaminación o de generación de polvo son un 10% inferiores, osea la mina subterránea representa un 90% menos de emisiones de material particulado en comparación a las del rajo de Chuquicamata.

Asimismo, todos nuestros diseños consideraron no tocar aspectos relacionados ni con los acuíferos ni con la cuenca, de manera de no generar interferencias en este aspecto. Hay que tomar en cuenta que el proyecto Mina Chuquicamata Subterránea estará prácticamente durante 8 años en construcción, es decir, durante un extenso periodo inversional. Por lo tanto no está considerado que se produzcan concentraciones gigantescas de personal desarrollando la construcción de las nuevas instalaciones.

Las obras iniciales del proyecto consideran cuatro túneles y dos piques, por lo tanto, la cantidad de gente asociada a esas obras no es mucha.

Se estima que solamente habrá una concentración mayor de personal durante un año y esto se va producir cuando estemos en plenas labores de desarrollo de infraestructura mayor, tales como chancado interior mina, instalación de los sistemas de correas, etc.

Hatch desarrollará la ingeniería básica en un plazo de 36 meses, sin embargo el periodo total que esta etapa contempla es de 42 meses…

Hatch desarrollará 36 meses de ingeniería básica y posteriormente vendrán seis meses de ingeniería de enlace con la futura ingeniería de detalle que marca el inicio de la construcción. Hemos asignado una etapa de seis meses al desarrollo de ingeniería de enlace de manera de poder comenzar inmediatamente el desarrollo de la futura ingeniería de detalle en sus aspectos más críticos una vez terminada la ingeniería básica.

Con esto queremos evitarnos un “gap”, o desfase, que nos signifique dilatar el proyecto en el inicio de su construcción.

Una de los aspectos relevantes cuando se comienza la construcción de un proyecto es contar con ingeniería suficiente para dar continuidadal el desarrollo de éste.

En resumen, el objetivo de esos seis meses es desarrollar la ingeniería necesaria para comenzar a construir y no tener un retraso en la partida de la construcción.

¿Hatch también realizará la ingeniería de enlace?
No sabemos aún qué empresa la realizará. Terminados los 36 meses de ingeniería de Hatch, se verá si vamos a salir a licitar un nuevo contrato de ingeniería de detalle. Esto dependerá del desempeño de esta empresa de ingeniería, de las condiciones de mercado y de todas las consideraciones que existan en ese momento.

¿Cuáles son la labores desarrolladas por Hatch en el presente?
En la actualidad estamos en una etapa de “Set-up” con Hatch, es decir, ellos están accediendo y conociendo todos los detalles y pormenores del proyecto que, debido a su gran volumen y tamaño, es de alta complejidad. En esta etapa, Hatch está considerando la ingeniería conceptual ya realizada, lo que le permitirá valorar de mejor manera el proyecto, además de incorporarle mejoras y optimizaciones.

Estimamos que esta etapa de consolidación se extienda durante un periodo de seis meses, es decir, hasta mediados de este año.

Este es el motivo fundamental por el cual el equipo de ingeniería de Chuquicamata Subterráneo de Codelco, formado por 40 personas, se haya trasladado íntegramente a las oficinas de Hatch en Santiago.

Esta empresa de ingeniería tiene, por su parte, a una treintena de profesionales trabajando en este proyecto.

Esta cifra se incrementará significativamente durante este año y alcanzará alrededor de 150 personas cuando el proyecto esté en pleno desarrollo.

¿Por qué es tan relevante este proyecto para Codelco?
La verdad es que tanto el rajo de Chuquicamata, así como el actual nivel de explotación de la mina subterránea de El Teniente, están llegando a su límite de explotación económica para la cual fueron concebidos.

El rajo de Chuquicamata tiene casi 100 años, y si bien existiría la posibilidad de expandir sus operaciones, esto representaría sólo la generación de beneficios marginales.

Es por esta razón que se pensó en explotar los recursos de mineral que están localizados debajo del rajo para reemplazar de alguna manera las 380.000 tpa de cobre fino producido actualmente en la mina a rajo abierto de Chuquicamata.

El proyecto Chuquicamata Subterráneo producirá un promedio de 320.000 tpa de cobre fino más 20.000 toneladas anuales de molibdeno aportando recursos al país, como lo ha hecho hasta ahora Chuqui.

Es un proyecto de minería subterránea de largo plazo ya que está planificado para mantenerse en explotación durante un periodo cercano a los 50 años. En lo principal, el proyecto consiste en producir 140.000 tpd de mineral que deberán ser elevadas 1.500 m para ser enviadas hasta las actuales plantas concentradoras de Chuquicamata para su proceso.

El rajo de Chuqui cerraría en 2018. ¿Qué pasará con él después de esa fecha?
Es algo que Codelco está analizando. Si bien esa es la fecha propuesta, actualmente se está evaluando que las operaciones del rajo coexistan un par de años con las de la futura mina subterránea. Codelco Norte tiene previsto desarrollar próximamente la ingeniería de detalle de este proyecto que buscaría mantener en paralelo ambas operaciones productivas obteniendo un mayor beneficio.

¿En qué momento nació la idea de explotar subterráneamente la mina Chuquicamata?
La idea partió con fuerza en el año 2000, aunque ya entre los años 1995 y 1997 se habían realizado algunos estudios al respecto.

Sin embargo fue en esa fecha cuando la Corporación visualizó que la vida útil de la mina Chuquicamata concluiría dentro del plazo de los 25 años considerados en el Caso Base de negocios. A continuación fueron encargaron estudios y análisis de este proyecto a las empresas Metálica Consultores y NCL Ingeniería.

Desde ese periodo, hasta ahora, se desarrollaron más de 15 kilómetros de túneles de exploración y más de 150.000 metros de sondajes para conocer con exactitud los recursos de mineral disponibles que permitirían desarrollar el proyecto de una mina subterránea.

¿Cree usted que Codelco tenga algún tipo de problemas en financiar este proyecto?
No lo creo. La inversión estimada en Chuquicamata Subterráneo alcanza los US$ 1.800 millones. Sin embargo, ésta se distribuiría en un plazo de 8 años. Codelco está desarrollando varios proyectos que representan, en conjunto, una cantidad importante de recursos, sin embargo, estos se están construyendo en distintas fechas.

El proyecto Nuevo Nivel Mina de El Teniente, por ejemplo, tiene prevista su entrada en operaciones para mediados de 2017. En tanto, la Fase II de expansión de la mina Andina entraría en producción hacia el 2015. Asimismo, Mina Ministro Hales (MMH) se encuentra programada para comenzar a producir a fines de 2013. Para nosotros el periodo de mayor inversión en el desarrollo de la Mina Chuquicamata Subterránea se espera entre los años 2017 y 2018, fecha esta última en que entraría en producción.

En tanto, para Codelco, el periodo en que se concentraría su mayor cantidad de inversión en la construcción de estos proyectos está previsto que sea hacia el 2012.

Proyecto complejo

Se ha hablado de que este proyecto es muy desafiante y que en él se emplearán equipos y tecnologías que no han sido empleadas hasta ahora…

Es así porque el rajo actual de la mina Chuquicamata ha alcanzado a la fecha una profundidad de 1.000 m. Esto quiere decir que el fondo del rajo ya alcanzó la cota 1.980 sobre el nivel del mar, es decir, incluso las operaciones actuales están por debajo de Calama, la cual se encuentra en la cota 2.400 aproximadamente.

Bajo ese fondo del rajo la mina subterránea profundizará en todos sus niveles más de 780 m adicionales, alcanzando, en su nivel más inferior, la cota 1.193 aproximadamente. El primer nivel de hundimiento del Proyecto Mina Chuquicamata Subterráneo se ubicará 100 m más abajo del fondo del rajo final, es decir, en la cota 1.840.

Esto significa que el mineral que extraeremos en ese primer nivel de hundimiento tendremos que levantarlo hasta la cota 2.400, e incluso más arriba, donde se ubican las actuales plantas concentradoras en superficie. Y así sucesivamente con los diferentes niveles que explotemos.

Por lo tanto, el desafío que tenemos es levantar 140.000 tpd de mineral en algunos casos, más de 1.500 m, lo que va a suceder en el caso de los últimos niveles de explotación.

A estos ritmos de producción esto no se ha hecho nunca.

¿Cómo vislumbra que va ser esta operación?
El diseño considera una línea de correas, todas en serie, en tres tramos. La tecnología disponible en la actualidad permitiría diseñar incluso una correa en dos tramos para levantar el mineral en estos 1.000 m aproximadamente, hasta la salida de la mina.

El mineral va salir chancado de interior mina, hasta un acopio en superficie de donde se va llevar a través de correas transportadoras a la planta concentradora desde este punto.

La mina va ser explotada a través del método de hundimiento de bloques, conocido y utilizado ampliamente en las operaciones de Codelco. Es el método de extracción de más bajos costos, el de mayor producción y productividad en general.

Por lo tanto, estamos diseñando una operación con métodos conocidos.

No obstante, estamos considerando todas las innovaciones tecnológicas que a la fecha se consideran probadas e inclusive estamos reservando algunos bloques y sectores de explotación experimentales que nos permitan probar tecnología que, a esa fecha, es decir, en 8 años más, esté en condiciones de ser probada.

La explotación de estos bloques experimentales va a partir en conjunto con la operación subterránea y nos van a permitir probar tecnología de punta disponible en ese momento.

No estamos seguros qué tecnología, pero estamos provisionando recursos de manera de poder tener un pequeño sector que nos permita materializar innovaciones tecnológicas que en ese momento se consideren relevantes de sustentar en Codelco. Podría ser, si siguen evolucionando positivamente, algunas líneas investigativas que actualmente realiza Codelco tales como las tecnologías de Minería Continua, por ejemplo.

¿Hay algún yacimiento en que ya esté funcionando este tipo de explotación?
Tiempo atrás se realizó una pequeña prueba de Minería Continua en la mina El Salvador, la que fue dirigida por la gerencia de Minería Subterránea de Codelco, que es la encargada de desarrollar estas investigaciones. Y en estos días se está planificando también llevar a cabo una prueba a escala mayor de este método en alguna de las divisiones de Codelco.

Este método básicamente incorpora todas las técnicas de preacondicionamiento del macizo rocoso que han resultado exitosas en Codelco y que corresponden al fracturamiento hidráulico y con explosivos.

Las experiencias han demostrado que la combinación de ambos permitiría utilizar esta técnica de Minería Continua que básicamente lo que hace es sacar a gran parte de la gente de la operación de producción. Es una operación completamente a distancia donde los puntos de extracción son movilizados de manera remota y en los cuales el mineral se carga un sistema de correas y luego a una reducción de tamaño y de ahí a un sistema de manejo de materiales con la mínima intervención de personal.

Bajo este esquema sólo existe detenciones de los equipos para mantenimiento o debido a alguna tronadura secundaria que sería necesario hacer.

Se ha hablado también de que las actuales plantas concentradoras A0 y A1 cerrarían para dar paso a una nueva instalación…

Este análisis solo está en nivel de ingeniería de perfil.

Vamos a hacer próximamente una presentación para solicitar fondos e iniciar estudios y análisis a nivel de ingeniería conceptual sobre la conveniencia de construir una nueva planta concentradora en Chuquicamata, lo que parece muy atractivo, no podemos negarlo.

Esa ingeniería conceptual debería estar iniciada en un plazo máximo de seis meses contemplándose una duración de dieciocho meses para su desarrollo. Se necesita realizar un estudio de ingeniería conceptual para evaluar la real conveniencia de construir una planta nueva.

Existen en la actualidad algunos aspectos técnicos y análisis de perfil que sugieren que esto podría ser una muy buena solución.

El Caso Base del proyecto Mina Chuquicamata Subterránea, como dije anteriormente, considera levantar mineral 500 m más arriba desde la salida de la mina hasta llegar a la planta concentradora. Esto significa invertir alrededor de US$ 400 millones en nuevas correas de transporte y en empalmes a la actual planta concentradora
.
Ese análisis tiene que tomar en cuenta lo que significará costos operacionales por levantar el mineral durante un periodo de 50 años.


Sin embargo, la alternativa es instalar una planta concentradora junto a la salida de la mina subterránea, lo que permitiría ahorrar los costos de esa inversión y de la operación asociada. Pero sin duda alguna es algo que debe ser estudiado y definido en consecuencia una vez finalizada la ingeniería conceptual.

 

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