Sobre las propuestas sectoriales mineras

“Al estar presentes con estos documentos, se quiere abrir la puerta a una posibilidad de cambio en lo que parece ser una necesidad imperiosa de mejorar la industria minera en Chile”.

Por Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining
____________________________

Las iniciativas que se han hecho públicas de parte del Consejo Minero, Sonami y Aprimin en las últimas semanas, reflejan no solo la natural inquietud y responsabilidad de estos gremios por hacer aportes a las políticas públicas de nuestro país, sino también una legítima preocupación por la marcha de la industria en los próximos años.

Una creciente incertidumbre se ha venido instalando en minería y otros sectores en Chile. Las cifras de inversión en minería han venido reduciéndose significativamente, lo cual responde no solo al ciclo descendente de los precios internacionales de las materias primas, sino también a las crecientes dificultades regulatorias que han ido frenando la confianza y la posibilidad concreta de materializar proyectos de inversión.

Asimismo, los desafíos para la industria minera comienzan a ser cada vez más grandes, debido a la madurez que ha alcanzado la industria, lo que ha traído aparejado un conjunto de problemáticas reflejadas en costos mayores que requieren mayor inversión o soluciones tecnológicas.

En la misma línea, las consecuencias del ciclo de auge tan fuerte como fue el denominado “súperciclo” entre 2003 y 2011, seguido de una caída muy dolorosa hasta fines del año pasado, agudizaron las tendencias y desafíos en los que se encuentra hoy la minería, y que amenazan con convertir la operación minera en una actividad muy difícil.

Otro elemento muy destacado a mencionar es que en los últimos años han ido apareciendo diversas iniciativas, no solo de parte de estos tres gremios, sino iniciativas impulsadas por instancias público-privadas que ofrecen alguna esperanza de enfrentar estas olas regulatorias e incertidumbre con elementos positivos para la minería.

Por lo tanto, estas instituciones, Consejo Minero, Sonami y Aprimin de un modo u otro, participan de las expectativas de ir apuntando a un mejoramiento regulatorio. Las tres propuestas tienen por cierto coincidencias y diferencias, como es normal que ocurra.

Existen aproximaciones más o menos abiertas hacia el diálogo, mayor o menor consideración de otras propuestas, pero lo más relevante es que al estar presentes con estos documentos se quiere abrir la puerta a una posibilidad de cambio en lo que parece ser una necesidad imperiosa de mejorar la industria minera en Chile.

Las encrucijadas, como la que se vive actualmente, ofrecen ventanas de oportunidad al cambio, que en otras circunstancias habitualmente son más difíciles de lograr. Las dificultades crecientes para la minería, favorecen el consenso de todos los integrantes que aspiran a mejorar el panorama futuro. Cabe desear que esta coyuntura favorable al cambio sea recogida por quienes aspiran a dirigir el país. El mayor desafío a este respecto será que los políticos dejen de creer que la minería es la fuente de todos los recursos y que no necesita cuidado. Si se logra cambiar eso, se habrá avanzado bastante.

Revista Nueva Minería & Energía © 2017 All Rights Reserved

Powered by Byacom