Proyecciones minería en Chile: Las esperanzas del repunte

(Foto: Codelco)

(Foto: Codelco)

Diferentes actores del sector coinciden en que el precio del cobre se mantendrá más alto que el año anterior, aunque todavía por debajo de los US$2,5. Estimaciones algo más optimistas que las que existían hace un año, pero todavía insuficientes para devolver la tranquilidad a la industria, que deberá seguir lidiando con un mercado volátil e incierto.

Revista Nueva Minería y Energía

Daniela Tapia
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Que el 2016 fue un mal año para la economía, es un hecho más que confirmado. Y en ese contexto, la minería fue uno de los sectores que más tuvo que resistir los embates de este complejo panorama, prolongando una racha negativa que ya era evidente desde 2015.

Sin duda, el precio fue factor fundamental para explicar el negativo 2016 del sector minero. El cobre se movió durante gran parte del año entre los US$ 2 y US$ 2,2 la libra, lo que llevó a las principales compañías a enfrentar una serie de restricciones que afectaron el aporte que la actividad minera normalmente hace al país.

Pese a que el repunte que experimentó el cobre en los últimos dos meses del año ayudó a elevar el promedio, la cifra final del 2016 terminó siendo igualmente decepcionante para la industria: US$ 2,2 la libra, lo que significó un retroceso de 12% respecto a 2015, sumando 5 años consecutivos de caídas.

La producción, en tanto, también anotó una baja -en torno al 4%-, lo que contradijo las proyecciones que se hacían al comenzar el año, que anticipaban un alza. El oro y la plata también estuvieron en un terreno negativo durante 2016. Sólo el molibdeno mostró un crecimiento cercano al 10%.

“Con las cifras de cierre del año seguramente veremos que la combinación de efectos anteriores más aquellos de los minerales no metálicos implicarán una caída aproximada de un 3% del PIB minero”, resume Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero.

Impacto en el empleo

Uno de los mayores impactos de este desfavorable panorama en la minería se ha dejado sentir en el empleo. Se estima que en los últimos 12 meses (a octubre) se perdieron unos 22.000 puestos de trabajo en el sector.

“Si comparamos el peak de ocupación en esta rama productiva, que se alcanzó en septiembre del año 2012 con 261.000 trabajadores, con los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se observa que la ocupación en esta actividad económica ha disminuido en 60.000 trabajadores (en los últimos cuatro años)”, revela Diego Hernández, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Sonami.

La pequeña minería, en tanto, parece no estar en una situación tan crítica. Si bien durante 2015 el número de faenas activas cayó a 905, gracias a la aplicación del Fondo de Sustentación, esta cifra ha logrado estabilizarse, evitando una caída mayor. Así, entre enero y octubre de 2016, los productores promedio bordearon las 784 faenas.

Caso contrario ocurre con la mediana minería, la que se encuentra en una situación complicada debido a la reducción en la producción de cobre desde 307.000 toneladas de cobre fino en el 2013 a 205.000 toneladas en 2015, a lo que se suma el hecho de que su financiamiento se ha visto reducido junto con el precio del cobre.

Desde el Consejo Minero afirman que existe consenso en que el precio del cobre se mantendrá bajo los US$2,5, pero sin caer de los US$2.

Desde el Consejo Minero afirman que existe consenso en que el precio del cobre se mantendrá bajo los US$2,5, pero sin caer de los US$2.

2017: moderado optimismo en la industria

Después de cerrar un año malo, como el que fue 2016, cabe preguntarse si este 2017 continuará con la tendencia negativa, o si se confirmará la recuperación que la industria tanto espera. Y la respuesta, al menos por ahora, genera algo más de optimismo en el mundo de la minería.

Según coinciden expertos, todo parece indicar que efectivamente habrá un mejor precio de los metales, y en particular del cobre, lo que ya alivia bastante el panorama para el año.

Pero no sólo eso. En términos de producción de cobre, Cochilco también proyecta una recuperación para este año, que podría crecer en torno al 3% respecto al 2016, aunque la cifra tampoco es para sacar cuentas muy alegres.

“No olvidemos que el 2016 la producción cayó cerca de 3,5% respecto al 2015. Lo que se proyecta, entonces, es simplemente un salto a los niveles anteriores”, advierte Jorge Cantallopts, director de Estudios de Cochilco.

El alza que proyecta Cochilco es coincidente con lo que estima Sonami, que anticipa un incremento de la producción de cobre de 250.000 toneladas, pasando de 5.550.000 toneladas el 2016 a 5.800.000 este 2017. Una cifra que también ayudará a elevar el PIB minero, que anotará un crecimiento en torno al 3,5%, según el gremio.

“Este aumento (en la producción) se debe principalmente a la mayor producción del principal yacimiento de cobre en Chile, como es Escondida, que en el trascurso del año 2017 estará operando a plena capacidad con tres plantas concentradoras”, explica Diego Hernández, presidente de Sonami.

En cuanto al precio del cobre, desde el Consejo Minero no ven muchos cambios respecto a las proyecciones que se han hecho en el último tiempo. En la entidad afirman que el precio del metal se ubicará por sobre los US$ 2 la libra, pero por debajo de los US$2,5, lo que aún genera una cuota importante de incertidumbre para el sector. “Recién la minería podría sentirse un poco más tranquila con precios superiores a los US$ 2,5”, reconoce Villarino.

Y esa tranquilidad podría llegar el próximo año, según estiman los especialistas, ya que los distintos factores que se analizan permiten anticipar un precio de largo plazo un poco más alto al que estamos viendo en estos días.

“Los costos de producción que enfrentarán los yacimientos mineros marginales (alrededor del percentil 90) debieran situarse cerca de US$ 2,7 la libra, lo que debiera marcar la proyección tendencial para el precio”, explica el presidente del Consejo Minero.

En Sonami, la proyección que manejan ubica el precio del cobre para el año 2017 entre US$ 2,30 y US$ 2,40 libra, es decir levemente más alto que el promedio del 2016. Pero dicha proyección, a juicio de la institución gremial, tiene elementos de riesgo, ya sea al alza o a la baja va a depender de cómo sea el comportamiento de la economía mundial, particularmente de China como principal consumidor de cobre del mundo y por cierto de Estados Unidos, tras la elección de Donald Trump como presidente.

“Esperamos que en el corto plazo el precio del cobre tenga una cotización volátil. Sin embargo, en el mediano plazo, si China no dice algo distinto, debiéramos apreciar un repunte interesante en el precio del cobre”, acota Diego Hernández, presidente de Sonami.

Las cifras de Cochilco

Las proyecciones que maneja la industria van en línea con las estimaciones oficiales que ha hecho Cochilco, que en su último Informe Trimestral del Mercado Internacional del Cobre elevó a US$ 2,40 el precio promedio de la libra del metal para este año, lo que supera en 20 centavos la proyección anterior de la entidad (US$ 2,20).

¿Razones? Hay expectativas de un mayor crecimiento de la economía de Estados Unidos dada la política fiscal más expansiva que comprometió el nuevo presidente Donald Trump, lo que generaría un mayor desarrollo de la infraestructura y una posible reducción de los impuestos en ese país. Un nuevo escenario que permite esperar “un crecimiento más acelerado de la demanda del metal a partir del año 2017″, según Cochilco.

A lo anterior se agrega el “efecto China”, ya que el sector manufacturero de ese país ha consolidado un crecimiento sostenido por sobre lo esperado en los últimos meses, lo que ha repercutido en las importaciones de cobre del gigante asiático, las que “han superado con creces las estimaciones del mercado”, de acuerdo a Cochilco.

En términos de producción de cobre, Cochilco proyecta una recuperación para este año. Sin embargo, el alza sería sólo en torno al 3%, lo que permitiría volver a los niveles de producción que existían en 2015. (Foto: Minera Escondida)

En términos de producción de cobre, Cochilco proyecta una recuperación para este año. Sin embargo, el alza sería sólo en torno al 3%, lo que permitiría volver a los niveles de producción que existían en 2015. (Foto: Minera Escondida)

Respecto a la demanda mundial de cobre, se espera un crecimiento del orden de 2,6% en 2017 y 2% en 2018, aunque todo dependerá de la tensión que está generando la nueva administración de Estados Unidos en las relaciones políticas y económicas a nivel global, lo que podría “afectar los flujos comerciales y deteriorar la relaciones políticas con sus principalmente socios comerciales generando un clima de incertidumbre global”, según advirtió el vicepresidente Ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández, al presentar el Informe Trimestral del Mercado Internacional del Cobre, a mediados de enero.

Si bien Cochilco confirma que la oferta mundial de cobre mina también crecerá durante los siguientes dos años, la entidad advierte que lo hará a un ritmo “más moderado” que 2016, cuando registró un alza de 4,7%.

“Las proyecciones anticipan un crecimiento de 2,9% en 2017 y 3,3% en 2018. Aumentos que se fundamentarían, principalmente, en la recuperación de la producción de Chile y expansiones en Perú, China y Zambia”, explicó Hernández.

Dado el actual escenario, el mercado del cobre pasará de “superávit” a “déficit” a partir de este año, aunque a juicio de Cochilco, no será un cambio muy significativo ya que el déficit previsto para 2017 se situaría en 63.000 toneladas y en 2018 se reduciría a 34.000 toneladas. Estas cifras representan poco más de un día de consumo, por lo que “razonablemente puede considerarse un mercado en equilibrio en ambos periodos”, aclara la entidad.

En relación a la producción chilena de cobre, para 2017 Cochilco espera un crecimiento de 4,3%, con lo que la producción se situaría en 5,79 millones de toneladas; alza que se explicaría en gran medida por el ya señalado aporte de Escondida. Sin embargo, estas proyecciones no consideran el eventual impacto que generaría una posible huelga prolongada en esta faena, tras el proceso de negociación colectiva que culminaba al cierre de esta edición sin lograr acuerdo entre las partes.

Para 2018, en tanto, la producción de cobre mina de Chile crecería 3,4% y se aproximaría a los seis millones de toneladas.

Retos en la agenda

Pero más allá de las proyecciones favorables para los próximos dos años, las empresas mineras advierten que aún es temprano para dar por superadas las dificultades que llevaron a las principales compañías del rubro a poner en marcha diversas estrategias para reducir sus costos. Medida que ha rendido frutos, pues las estimaciones de Cochilco señalan que en el primer semestre del 2016 el costo de caja en la minería del cobre bajó 24%.

Y aunque aún no hay cifras públicas de inversión, las estimaciones indican que la coyuntura adversa no ha cambiado los planes que las empresas tenían a fines del año 2015.

“Aún podemos ver proyectos en ejecución por US$ 15.000 millones y en evaluación por US$ 37.000 millones, lo que es una buena noticia en un escenario como el expuesto”, añade Joaquín Villarino, del Consejo Minero.

Pero no sólo las proyecciones de precio preocupan al sector. También se mantiene en la agenda del gremio otros temas como la competitividad de largo plazo de la industria y la productividad.

“Para este último punto el 2017 será importante, ya que la Comisión Nacional de Productividad entregará los resultados del estudio de la minería, con el que tendremos ciertas líneas más claras donde deberemos concentrar la atención” dice Villarino.

A lo anterior se suman los desafíos habituales que tiene la minería, como el abastecimiento de agua y el suministro de energía, temas sensibles que marcan permanentemente el debate de una industria que ya puede mirar con algo más de optimismo el futuro, pero sin perder de vista que el escenario aún continuará siendo volátil y algo incierto.

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