Minería: educación para el desarrollo

“La minería tiene que desarrollarse en forma sustentable y productiva para que evolucione tecnológicamente hacia una industria 4.0. Para ello se debe abordar y enfrentar el tema del envejecimiento de las dotaciones, y generar políticas y acciones de inclusión y diversidad”.

Por Francisco Javier Lecaros M.
Presidente ejecutivo Fundación Minera de Chile
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Al comenzar un nuevo “Mes la Minería”, se nos presenta una nueva oportunidad para debatir sobre el futuro de la industria y sus desafíos.

La minería representa actualmente el 10% del PIB. Su importancia, por lo tanto, es indiscutible para el patrimonio de Chile, no sólo por su aporte a nivel productivo, sino también desde el punto de vista del desarrollo de la innovación y de la proyección hacia el exterior de la imagen del país como una nación líder en minería.

Sin embargo, uno de los grandes desafíos de la industria minera es la transferencia de conocimiento como valor productivo. Si bien los campos de desarrollo respecto a la empleabilidad de los proyectos mineros están categorizados, no ha existido, a la fecha, el interés suficiente para abarcar las respectivas necesidades laborales. Este déficit se manifiesta tanto en los territorios en los cuales se emplazan los proyectos como en el resto del país.

Para incentivar el interés de la gente, es tarea crucial generar estrategias de información y de difusión de la industria. Sólo así se logrará acercar la minería a la ciudadanía y conseguir que los chilenos la sientan como parte de su patrimonio.

La educación superior y las empresas mineras cuentan con un gran desafío al año 2026, cual es generar alianzas virtuosas para equiparar la oferta con la demanda proyectada de capital humano, al tiempo de establecer las competencias para las respectivas responsabilidades laborales.

Actualmente, la oferta y demanda continúan mostrando un desajuste en las proyecciones de egreso, titulación y trabajadores requeridos en la industria. No debemos olvidar que la industria minera requiere 29.300 personas aproximadamente para los proyectos aprobados por el Servicio de Evaluación Ambiental. Este desajuste responde a diferentes razones, tanto institucionales como a algunas propias de la eficiencia del sistema de egreso, las cuales explican la demora a la hora de implementar correcciones.

Los trabajadores directos de la minería equivalen hoy al 3% nacional. Sin embargo, se estima que por cada empleo directo se generan además 3 empleos indirectos, de lo cual resulta un 9% a nivel nacional.

Los desafíos de la minería a este respecto tienen que ver con desarrollarse en forma sustentable y productiva, para que evolucione tecnológicamente hacia una industria 4.0. Para ello, por ejemplo, se debe abordar y enfrentar el tema del envejecimiento de las dotaciones (44 años es la edad promedio de los trabajadores de la minería), así como generar políticas y acciones de inclusión y diversidad. Consideremos, a modo ilustrativo, sólo el caso de la participación de la mujer en minería en Chile, la cual es de tan solo un 7.9% versus un 13.2% en Australia y un 19.6% en Canadá. Claro está, no somos líderes en este aspecto.

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