Líderes regionales plantearon los desafíos del Instituto Solar Minero

SQM invierte en expansión de planta

La materialización de este instituto “abre un desafío enorme a las universidades, empresas, los gremios y al mismo gobierno”, afirmó el ejecutivo de la AIA, Fernando Cortez.

Como una muy buena noticia que plantea varios desafíos a la región calificaron distintos actores la decisión de Corfo en torno a emplazar el Instituto Solar Minero en Antofagasta.

Según anunció esta semana el vicepresidente ejecutivo de la repartición gubernamental, Eduardo Bitrán, el este centro de investigación -que contará con aportes de hasta US$12 millones anuales por parte de Rockwood Lithium- quedará constituido en septiembre de este año.

Fernando Cortez, gerente general de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), aseguró que ésta es “una muy buena noticia ya que había preocupación en torno a ese tema, que los recursos que va a captar el Estado producto de la llegada de estas nuevas inversiones en la industria del litio no fueran captadas por la región”.

Según el ejecutivo, este proyecto por estar focalizado en el tema del desarrollo científico, tecnológico y la innovación, “nos proyecta con una iniciativa que apunta al corazón de la sustentabilidad”.

En esa línea, el director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte (UCN), Cristian Rodríguez, valoró el anuncio de Corfo porque “comienza a aplicarse el principio que parte de los recursos y beneficios que genera una industria como la minería deben quedar en el territorio donde se desarrolla la explotación del recurso no renovable”.

Rodríguez a la vez valoró el hecho que se reconozca como actores principales en la materialización de este centro a las universidades regionales. “Otro de los beneficios que visualizo es una apuesta a lo que hasta hoy han sido sólo palabras, que es la diversificación. Este instituto estará orientado a generar una base económica más allá de la explotación minera”, dijo Rodríguez.

Trabajo

Tanto Cortez como Rodríguez coincidieron en que la decisión de Corfo no “cayó desde el cielo” y destacaron el trabajo realizado por un grupo de actores locales representantes de gremios y universidades, parlamentarios, empresarios y consejeros regionales, que plantearon a Corfo -con viaje a Santiago incluido- la necesidad que este instituto quedara en la región.

“A veces se entiende como que ésta fue una decisión gratuita de Corfo, y yo creo que no. Esto responde a un esfuerzo de un conjunto de actores regionales que se pusieron de acuerdo para solicitar que parte de los recursos que se produjeran en el marco del contrato entre Corfo y Rockwood quedaran en la región”, sostuvo Rodríguez.

Esther Croudo, quien lidera la Alianza por la Innovación Social en Antofagasta, coincidió con esa visión y destacó que “con este instituto podremos desarrollar tecnología e innovación desde la región y nos permitirá retener a nuestros talentos sofisticados y atraer a otros desde distintos puntos del país”.

Gobernanza

Finalmente, Cortez advirtió que la materialización de este instituto “abre un desafío enorme a las universidades, empresas, los gremios y al mismo gobierno, para que efectivamente esta decisión de Corfo sea capitalizada en un centro de clase mundial, agregando valor a una industria clave como es la del litio, pero también en áreas como la energía y la minería del cobre”, dijo.

Será -según Rodríguez- el tema de la gobernanza un desafío principal. “Si va a estar en Antofagasta, quienes deben definir su plan estratégico a 10 años debe ser gente de nuestra misma región”, concluyó.

Fuente: El Mercurio de Antofagasta

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