Huella de carbono: Tarea pendiente para las empresas

(Foto: Ecología verde)

Más que un indicador cuantitativo, los expertos apuntan a generar un cambio en la manera en que se desarrollan industrias como la minera y energética, en un contexto caracterizado por la ausencia de una regulación específica en la materia.

Camila Morales
Revista Nueva Minería y Energía
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Con el paso del tiempo la sociedad ha sido testigo de las consecuencias del calentamiento global, un fenómeno que ha preocupado al mundo por los serios efectos que ha tenido el aumento de la temperatura de los océanos y la atmósfera a partir de 1950, aproximadamente.

Con este fenómeno como contexto, los mercados mundiales, sobre todo los de naciones desarrolladas, han comenzado a adquirir mayor conocimiento acerca del valor de la huella de carbono de los productos y servicios que consumen, considerando este aspecto como una variable relevante al momento de comprar.

Definida como la totalidad de las emisiones de CO2 equivalente y otros Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos por un individuo, organización, evento o producto, la huella de carbono es un indicador útil a la hora de evaluar la gestión ambiental de empresas de gran envergadura como las mineras y energéticas.

Así lo explica Didier Vidal, gerente de Sostenibilidad de Samimetrics, compañía que identifica el nivel de sustentabilidad de productos. “La huella de carbono es posiblemente el mejor indicador para entender cuál es el impacto que dejamos en materia de cambio climático. Es un indicador claro, preciso y sencillo de cuantificar”, explica.

Pero, pese a que este tipo de medición se desarrolla acorde a las nuevas exigencias del mercado internacional, en Chile muy pocas compañías realizan estos reportes. Según datos de la Cámara Chileno Británica de Comercio, en 2013 sólo el 0,01% de las empresas en el país reportó su huella de carbono, cifra que abre la interrogante sobre las razones de esta falta de participación.

Radiografía nacional

En Chile no existe una normativa que obligue a las empresas a medir su huella de carbono. En la opinión de expertos consultados por Revista Nueva Minería y Energía, esta es la principal razón por la que no existe una tendencia a masificar este indicador, y sólo destaquen empresas que realizan este ejercicio de forma voluntaria.

“Por eso es importante implementar leyes que obliguen a las compañías a poseer este indicador con una verificación energética de la empresa y de sus procesos industriales de manera periódica. Esto permitirá a las empresas ser más sustentables y más competitivas en el plan internacional”, afirma Aymeric Girard, académico del área de Energía y Medioambiente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Por ahora, hay algunos avances, como el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2017-2022 (PANCC-II), una iniciativa impulsada por el gobierno que fue sometida a consulta pública en 2016 y cuyas mejores propuestas son actualmente analizadas para incorporarlas al proyecto definitivo.

Sin embargo, los expertos coinciden en que aún queda mucho por hacer en materia de regulación ambiental.

Para Rodrigo Gómez, gerente de Sustentabilidad y Cambio Climático de PwC y miembro del Comité de Cambio Climático de la Cámara Chileno Británica, aunque Chile ha ratificado compromisos internacionales para reducir sus emisiones de GEI, no existe un marco legal que especifique mecanismos para lograr reducciones, “lo cual es el primer paso para una correcta gestión de emisiones”, advierte.

Entonces, ¿qué medidas se deberían adoptar para reducir las emisiones contaminantes? En la opinión del experto de PwC, como no se puede gestionar lo que no se mide, el primer paso es establecer requisitos de medición de emisiones de CO2.

Actualmente en Chile no existe una normativa legal que ayude a reglamentar los Gases de Efecto Invernadero (GEI) y emisiones de CO2 de un producto.

“En segundo lugar, identificar las opciones más eficientes y viables para lograr reducciones de emisiones. Y en tercer lugar, generar programas de capacitación, apoyo y beneficios para aquellas organizaciones que participen proactivamente en la gestión de emisiones”, detalla Rodrigo Gómez.

Por su parte, Didier Vidal, de Samimetrics, sostiene que para reducir las emisiones contaminantes en una cadena productiva se deben considerar diversos factores, como el aporte de las nuevas tecnologías, los cambios culturales, la actualización de normativas a un estándar del siglo XXI, y entregar incentivos correctos, entre otros.

En la medida en que las empresas internalicen estos factores, ayudarán a fortalecer las iniciativas de gobierno que van en la dirección de establecer un mecanismo de compras y producción sustentable que, dicho sea de paso, ya existe en otros países.

“Por eso resulta fundamental generar conciencia en las empresas, porque un producto como el cobre perderá competitividad si no cuenta con una baja huella de carbono y/o demuestra una gestión de ésta”, agrega Didier Vidal.

La importancia de la eficiencia energética

Pese a que el sector minero está realizando esfuerzos para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado internacional, otorgándole una mayor importancia a la exportación de productos con un sello de calidad en materia de emisiones, no son muchos casos los que pueden ser destacados.

Uno de ellos es Collahuasi, al ser la única compañía minera en Chile que verifica su huella de CO2 en sus tres alcances y que la reporta mensualmente. En esta faena, las emisiones absolutas del Inventario de Gases de Efecto Invernadero aumentaron un 16% en 2015, lo que obedece principalmente al mayor aumento de producción de metal rojo, señala el reporte de la compañía.

“Debemos reconocer que algunas empresas del rubro han sido pioneras en la medición, verificación y reporte de su huella de carbono. Muchas de ellas cuentan con metas y programas para reducirla. Por otra parte, las compañías mineras se caracterizan por ser grandes consumidores de energía, por lo tanto, es crucial que se enfoquen en la identificación de tecnologías y desarrollo de procesos de eficiencia energética”, dice Rodrigo Gómez, de PwC.

Respecto a este último punto, Aymeric Girard concuerda que una mayor eficiencia en materia energética permite reducir el uso de energía de todo tipo y optimiza su utilización para no consumir más de lo que deberíamos. “Si consumimos menos energía, entonces bajamos la huella de carbono. Por eso es recomendable implementar energías renovables, ya que generan menos huella de carbono que las energías fósiles”, explica.

En consecuencia, en un país como Chile, que aún no cuenta con una regulación específica en la materia, la eficiencia energética y el uso de energías renovables son medidas que apuntan a dar pasos significativos en la disminución de la huella de carbono por parte de las empresas.

Sin embargo, sumado a ello, es importante que las compañías sepan qué tan vulnerables son ante el cambio climático para implementar medidas de mitigación y adaptación que protejan sus instalaciones, operaciones y negocios. “Solo así serán empresas sustentables, es decir, empresas que perdurarán en el tiempo”, advierte el experto de PwC.

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