Fisco gasta US$18 millones por Mepco en dos años y medio de vigencia del mecanismo

bencina

De acuerdo a Clapes-UC, el Estado ha entregado subsidios de US$15,54 millones para la bencina y de US$2,76 millones para el petróleo diésel.

Dos años y medio de funcionamiento cumplirá el Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles (Mepco). Desde ese entonces hasta el 26 de enero -última fecha disponible por Hacienda -el costo fiscal asciende a US$18 millones que se descompone por subsidios de US$15,54 millones para la bencina y de US$2,76 millones para el diésel.

El objetivo del Mepco era evitar las alzas y bajas bruscas para la gasolina y el diésel y, por ello, a través de un impuesto variable el Fisco hace que las fluctuaciones no sean superiores a $5,2 por litro por semana.

Así, cuando los principales parámetros que inciden en el precio de los combustibles en Chile -valor del petróleo y tipo de cambio-se mueven al alza, el Estado, a través de este impuesto variable, entrega un subsidio disminuyendo dicho impuesto para amortiguar el incremento de los precios, dejando de recaudar. A la inversa, cuando los precios se mueven a la baja y van más allá de $5,2 por litro, el Fisco sube el impuesto variable para estabilizarlos, con lo cual recauda más recursos para sus arcas.

Para el investigador de Clapes-UC, Luis Gonzales, “el mecanismo ha tenido un comportamiento aceptable desde su funcionamiento, ya que ha cumplido con su objetivo en la mayoría de las veces. Esto quiere decir, que primero ha traspasado de manera suavizada las fluctuaciones de los precios internacionales del Precio del petróleo”.

Asimismo, señaló que el costo fiscal de los US$18 millones “es insignificante” si se compara con el costo que le representaba al fisco el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) que entre 2000 y 2005 significó US$ 434 millones o el costo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) que entre 2006 y 2009 representó US$1.910 millones.

Para el experto, el Mepco es un sistema que “ha funcionado, pero puede ser mejorado, como la necesidad de anticiparse a cambios de temporada estacional para traspasar estos cambios en calidad tanto a las bajas como a las alzas para evitar sorpresas como la del pasado septiembre”.

De acuerdo a Clapes-UC, a nivel regional, Chile es el cuarto país con la bencina más cara, ubicándose detrás de Uruguay, Argentina y Brasil. “En perspectiva se debe contemplar algunas diferencias como por ejemplo en el caso de Uruguay, al tener el precio más elevado de la región uno se explica el costo de tener monopolios en el mercado de refinación y distribución, y que además sirve como un impuesto encubierto con propósitos de recaudación que tapan las ineficiencias del Estado”, indicó Gonzales. De Igual manera añadió que “los ajustes dolorosos que tuvieron que enfrentar tanto Brasil como Argentina, nos llevan a pensar que la problemática social también importa al momento de mantener precios ficticios en un producto tan importante como es la gasolina o el diésel”.

Fuente: Pulso

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