Felipe Correa, economista: “Más que royalty, lo que se necesita es una nacionalización de la gran minería del cobre”

(Foto: Felipe Pinto)

(Foto: Felipe Pinto)

Como consultor de la Cepal e integrante de la agrupación “Estudios Nueva Economía”, Felipe Correa ha seguido de cerca los desafíos que tiene la minería. En este sentido, asegura que el Estado podría cumplir un rol más importante para que este sector otorgue mayores beneficios al país.

Camila Morales
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En un café cercano a las oficinas de la Cepal en Chile, Felipe Correa aprovecha su hora de almuerzo para hablar sobre un tema que ha seguido de cerca en los últimos años: los retos y beneficios de la gran minería del cobre en el país, y el nivel de participación del Estado y el sector privado en el negocio.

En la opinión del entrevistado -quien se considera parte de “una nueva generación de economistas”- la influencia de lo económico sobre lo político, y la “ideología de libre mercado” que se instaló en Chile, son las principales razones por las que “no se hace lo que se dice que se tiene que hacer”.

En entrevista con Revista Nueva Minería y Energía, este economista analiza el escenario minero y los cambios profundos que, en su visión, debieran ocurrir para que Chile aumente sus beneficios gracias a este sector económico.

¿Cómo evaluaría la política minera chilena implementada en los últimos años?

La política minera desde el retorno a la democracia no se ha diferenciado mucho de la filosofía que hay detrás de la política en otras áreas de la economía y la sociedad. No tener una política oficial desde el Estado, también es una política. Esta política es simplemente creer en el mercado como el asignador de recursos, y en el fondo, como rector de la actividad humana. Porque lo mismo ocurre en educación, salud, y pensiones. En este sentido, la minería no es la excepción.

La política que ha seguido el Estado es una política muy ideologizada, donde prima la creencia de que el libre mercado nos va a llevar a estados más prósperos de desarrollo. Sin embargo, la historia económica y la teoría del desarrollo han mostrado durante décadas que los países que se han desarrollado han seguido una política activa que en la mayoría de las ocasiones va en contra del sentido común que impone la ideología del libre mercado.

Entonces, a su juicio, ¿se necesita un mayor rol del Estado en la minería? ¿Se debe fortalecer la posición de Codelco?

La estadística y los números dicen que la minería estatal es superior a la gran minería privada en varios aspectos. Es superior, primero, porque no existen los incentivos a sub declarar renta, a sub declarar producción, que sí tiene la minería privada. Esto se ve, por ejemplo, en la declaración de sub productos del cobre. Según el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, Codelco es la minera que más hace innovación en Chile. Si bien las mineras privadas realizan innovación, la realizan en Australia, en Japón, o en otros países. La innovación es fundamental, porque favorece el desarrollo de nuevos conocimientos.

Según un estudio de Clapes UC, la minería estatal es también más productiva que la gran minería privada, con una diferencia de cerca de un 30%, aun tomando en cuenta las diferencias en la ley del mineral.

Otro punto a favor de la minería estatal es que refina el cobre en una mayor proporción, lo que permite saber a ciencia cierta los minerales que efectivamente se están extrayendo, al mismo tiempo que potencia la industria manufacturera del cobre. Hoy día la minería estatal provee el 56% del cobre que utiliza la industria manufacturera nacional, a pesar de que Codelco produce solo un tercio del cobre del país.

La minería estatal deja más rentas en Chile, porque el Estado es el dueño, y ese es el mayor beneficio que tiene, pues con esos recursos se puedan favorecer industrias que permitan un crecimiento de largo plazo basado en industrias intensivas en conocimiento. Porque la evidencia muestra que los países se desarrollan en base a la manufactura avanzada, no a los recursos naturales.

“¿Por qué no favorecer la propiedad estatal del cobre, que deje los recursos en Chile y que con esos recursos se puedan potenciar industrias más intensivas en conocimiento?”, se pregunta el economista Felipe Correa. (Foto: Codelco)

“¿Por qué no favorecer la propiedad estatal del cobre, que deje los recursos en Chile y que con esos recursos se puedan potenciar industrias más intensivas en conocimiento?”, se pregunta el economista Felipe Correa. (Foto: Codelco)

Entonces, si la minería estatal es tan superior en todos estos aspectos, ¿por qué no favorecer la explotación estatal del cobre en Chile? Y ahí es cuando Codelco juega un rol fundamental.

En este camino por desarrollar innovación y avanzar hacia una mayor manufactura, ¿cuánto dista el discurso de la práctica para fortalecer la minería estatal?

Muchísimo, hay un mundo de diferencia. Yo no preguntaría por qué distan tanto, sino que me preguntaría, ¿por qué no se hace lo que se dice que se tiene que hacer? A mi modo de ver, son dos los factores principales que nos tienen en la situación actual.

Lo primero, es la gran influencia de lo económico sobre lo político, en el sentido de todos los casos de corrupción que hemos conocido los últimos años. Es claro el ejemplo de SQM, donde han sido favorecidos mediante la compra de políticos.

El segundo factor es la ideología. Existe una ideología de libre mercado, una creencia acérrima en que lo privado siempre lo hace mejor que lo público, que es una creencia que ya se está desmitificando en áreas como educación, pensiones, y que uno querría también que sucediera en el tema del cobre, porque son muchísimos los recursos que se manejan y que pueden ser utilizados para el beneficio de todos.

Lamentablemente, tenemos una generación de políticos y economistas que fueron formados en los años 80 bajo la óptica neoliberal, y han sido ellos los que han construido los cimientos de este país. Para nuestra suerte, hoy día hay una generación de economistas que está pensando distinto, que es una generación de la cual yo me siento parte.

Volviendo a Codelco, se ha debatido en los últimos meses sobre la necesidad de capitalizar a la empresa, y sobre los recursos que por ley debe entregar Codelco a las Fuerzas Armadas. A su juicio, ¿qué debe hacer la empresa para asegurar su financiamiento? ¿Derogar la Ley Reservada del Cobre es una opción?

Lo primero es dejar en claro que el problema primario no es la Ley Reservada del Cobre, el principal problema es la situación de Codelco. Esta ley puede explicar en parte esta situación, pero no la resuelve, porque el Estado bien puede derogarla, pero si de todas maneras retira esas utilidades de Codelco, con una reinversión de utilidades que promedia el 8%, la cosa no se va a resolver.

El gran problema en Codelco es la deficiente capitalización, cosa que no tiene nivel de comparación a los montos que ha tenido a disposición la gran minería privada para expandirse. Éstas han tenido una retención de utilidades que bordea el 54%, versus el 8% de Codelco.

Porque una fundición y refinería de cobre tecnológicamente avanzada cuesta US$ 4.000 millones y tiene un plazo de construcción de 5 años, donde la recuperación de la inversión se realiza en 10 años. Entonces, ¿qué gobierno va a estar dispuesto a invertir en algo y que el rédito se lo lleve el gobierno próximo, que quizás pertenece al otro bando?

Hay un problema de economía política que no es fácil de resolver, y que sólo se puede solucionar si se incorporan incentivos ciudadanos más que políticos. Porque el gobierno cambia, pero lo ciudadanos quedan.

En ese sentido, ¿cuánta importancia le atribuye a las manifestaciones sociales y ciudadanas que han visibilizado problemas y conflictos asociados a la puesta en marcha de ciertos proyectos?

Importa muchísimo y la gran minería privada eso lo tiene claro. Por eso han contratado lobistas especialistas para sacar adelante sus proyectos que están detenidos por judicialización. Y es algo que uno observa tanto en la minería como en otras áreas de la sociedad. Hay una especie de despertar generalizado de la conciencia ciudadana que yo proyecto que va a continuar, y es por eso que a pesar de que reconozco que la minería es un área muy oscura y corrupta, también tengo fe en que puede volcarse para el beneficio del país.

Respecto a los impuestos que pagan las empresas mineras privadas en Chile, ¿le parece una tasa adecuada?

Los royaltys siempre pueden aumentarse, respetando los plazos de la invariabilidad tributaria que en el caso chileno rige hasta el 2026. Sin embargo, es muy difícil que el Estado pueda controlar todas las artimañas que utiliza la gran minería privada para minimizar el pago de impuestos. Yo soy de la postura de que más que el royalty, lo que se necesita es una nacionalización de la gran minería del cobre.

Existen los mecanismos en la Constitución, en el artículo transitorio tercero, y lo único que falta es voluntad política. Si se nacionaliza la gran minería del cobre, los ingresos fiscales pueden más que quintuplicarse, porque las utilidades de Codelco han representado menos del 20% de las utilidades totales de la minería del cobre en los últimos años. Eso es muchísimas plata.

Cuando se realizó la nacionalización del cobre en 1971, Chile tenía pocos especialistas en minería. Hoy día las condiciones son totalmente distintas. Tenemos universidades y profesionales muy capacitados, tenemos un ‘know how’ mucho más elevado, tenemos capital que están en los fondos de reserva, en los fondos de pensiones y tenemos también las vías legales para nacionalizar los grandes yacimientos que hoy están en manos privadas.

La actual Constitución estipula la posibilidad de nacionalizar gran parte de la minería del cobre con un simple decreto. Eso está en el artículo tercero transitorio de la Constitución, que dejó inmóvil el artículo XVII transitorio de la Constitución del ’25, que fue la que permitió la nacionalización del cobre. Reitero que sólo falta voluntad política.

Para Felipe Correa, existe una “ideología de libre mercado, una creencia acérrima en que lo privado siempre lo hace mejor que lo público”. (Foto: Felipe Pinto)

Para Felipe Correa, existe una “ideología de libre mercado, una creencia acérrima en que lo privado siempre lo hace mejor que lo público”. (Foto: Felipe Pinto)

Usted ha señalado en algunas publicaciones que se necesita una Política Nacional de Fundiciones ¿Por qué lo consideras urgente?

Existen distintos estudios en que se señala que la actividad de fundición y refinería es económicamente rentable. Existe un estudio reciente de Cochilco al respecto. La Presidenta Bachelet nombró una comisión este año y emanó un informe, informe que no se ha conocido y por el cual la Presidenta tampoco se ha pronunciado.

Lo segundo es que el tema de la refinación del cobre es relevante y estratégico por varios motivos. Los motivos más inmediatos y más evidentes son ganancias en términos de rentabilidad e ingresos, tanto para los privados como para el Estado. Esto lo detallamos en un informe que hicimos en la Cepal sobre encadenamientos productivos de la minería, donde profundizamos en todos los argumentos y las explicaciones de por qué es necesario avanzar en esta dirección.

Pero lo más importante y estratégico, es la necesidad que tiene para el desarrollo económico de Chile la instalación de una industria fuerte, que es todo lo contrario a lo que existe hoy. Una manufactura que desarrolle conocimientos más especializados, tecnología en base a la refinación del cobre. Así, tendríamos beneficios en empleo, en capital humano avanzado, en innovación, en mayor acervo de maquinarias y equipos, y, en definitiva, una mayor posibilidad para el país de alcanzar estados de desarrollos más avanzados, que es lo que en definitiva buscamos.

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