El gran paso de Spence

Mina Spence. (Foto: BHP)

En los primeros 10 años de operaciones, la expansión de la mina Spence permitirá incrementar la producción en 185.000 toneladas anuales (ktpa) de concentrado de cobre y en 4.000 toneladas anuales (ktpa) de molibdeno.

Por Daniela Tapia
Revista Nueva Minería y Energía
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Hizo su estreno oficial en 2007, acaparando portadas y aplausos al tratarse de la primera mina de cobre “greenfield” que se construía en Chile en un quinquenio. Una nueva mina de cobre que prometía sumar más producción cuprífera al país por un período de 19 años, según lo que proyectaba por esos días BHP, su controlador.

Sin embargo, desde agosto pasado, los plazos son muy diferentes, luego que la compañía confirmara un proyecto de ampliación que le permitirá a Spence extender su vida útil en 50 años, gracias a una inversión de US$2.460 millones.

Se trata, sin duda, de un gran hito para esta mina de cobre a cielo abierto ubicada en la comuna de Sierra Gorda, a 1.750 metros sobre el nivel del mar, al interior de la Región de Antofagasta.

De acuerdo a la compañía, en los primeros 10 años de operaciones el plan permitirá incrementar la producción de Spence en 185.000 toneladas anuales (ktpa) de concentrado de cobre y en 4.000 toneladas anuales (ktpa) de molibdeno, cuya primera producción se espera para el año financiero 2021.

El CEO de BHP, Andrew Mckenzie, explicó que el proyecto de expansión, también conocido como Spence Growth Option (SGO), fue ampliamente evaluado y recibió mejoras en temas de costos y diseño para tener las condiciones necesarias y así competir dentro del portafolio de la empresa como una opción de desarrollo atractiva. Así, sostuvo el ejecutivo, se logró que tenga una tasa interna de retorno esperada del 16% al año y se proyecta un periodo de recuperación de 4,5 años a partir de la primera producción.

“La ejecución de SGO creará valor a largo plazo para los accionistas en una de nuestras materias primas preferidas. El proyecto extiende significativamente la vida de nuestra operación Spence y libera el potencial y calidad de los recursos”, agregó Mackenzie.

Para realizar el proyecto, se aprovechará la experiencia de obras previas, como la planta de desalinización de Escondida, y se crearán unos 5.000 puestos de trabajo aproximadamente durante la fase de construcción.

Características de la obra

El SGO incluye el diseño, ingeniería y fabricación de una concentradora de sulfuro convencional a gran escala para cobre y molibdeno. El proyecto además considera la utilización de agua desalada para el 100% de sus procesos, por lo que se contempla la construcción de una planta desaladora en la bahía de Mejillones.

La planta tendrá una capacidad aproximada de 1.000 litros por segundo y la inversión estimada para su construcción -según el reporte de BHP- alcanza los US$1.430 millones.

El proyecto de expansión, también conocido como Spence Growth Option (SGO), fue ampliamente evaluado y recibió mejoras en temas de costos y diseño para tener las condiciones necesarias y así competir dentro del portafolio de la empresa como una opción de desarrollo atractiva. (Foto: BHP)

Respecto a este último punto, en octubre la compañía japonesa Mitsui confirmó que junto al Grupo Cobra, levantarán la planta desalinizadora de agua de mar que requiere el proyecto.

La idea de ambas compañías se basa en la construcción y operación de esta planta por un período de 20 años, con la posibilidad de extender el trato a otros cinco años. La unidad resulta clave para la ampliación que está planificada para la faena.

El presidente de Mitsui en Chile, Yoshinori Takase, confirmó que el proyecto ingresó a la lista de negocios de la compañía.

“Esperamos contribuir al país con más inversiones y nuestros negocios para apoyar e incrementar el empleo como socios de Chile. Actualmente queremos hacer más, porque Chile es muy estable políticamente y también económicamente. Entendemos que aquí está el mejor nivel de país en América Latina”, comentó el ejecutivo a la hora de dar a conocer su decisión.

Asimismo, la inversión de la mina considera la construcción y operación de un chancador primario; una correa de transporte de mineral grueso; un acopio cubierto para mineral grueso; un concentraducto; planta de filtros; y un depósito de relaves de método de crecimiento del muro aguas abajo con arena ciclonada; además de un acopio de concentrado.

A esto se suman líneas de transmisión y distribución de energía eléctrica con sus subestaciones eléctricas asociadas; transporte de concentrados mediante camiones y/o ferrocarril hacia Mejillones para su embarque y una infraestructura para el manejo de residuos.

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