Carlos Finat: Que no se apague la luz

(Foto: Felipe Pinto)

(Foto: Felipe Pinto)

Con una que otra anécdota en su trayectoria marcada por el recuerdo de los blackouts, Carlos Finat se ha posicionado como un actor clave en el sector eléctrico-energético local. Desde su paso por el CDEC-SING donde debió formar el área, hoy es un convencido que las ERNC son la mejor opción.

Revista Nueva Minería y Energía
Daniela Tapia

El clima semitropical de Guatemala, con su colorida cultura indígena y su exuberante vegetación, vio nacer a Carlos Finat. Un país de gran diversidad biológica donde pasó sus primeros años de vida jugando ajedrez y soñando con los mundos imaginarios de Julio Verne, cuyas novelas despertaron su interés por el apasionante mundo de la tecnología y la invención.

Cuando tenía 10 años llegó a Chile junto con sus padres para continuar sus estudios en el colegio San Juan Evangelista en Santiago. El cambio fue rotundo.

“En esos años, Santiago era una ciudad apabullante por la cantidad de edificios que había. Yo estaba acostumbrado a la vida más pausada que ofrecía Guatemala, por lo que mi adaptación duró cerca de un año”, recuerda.

En su adolescencia, la afición por el mundo electrónico lo llevó a reparar radios y televisores mientras cursaba sus estudios escolares. Pasión que más tarde plasmó al elegir la carrera de ingeniería eléctrica en la Universidad de Chile, una casa de estudios que lo atrajo por su historia y la diversidad social que se vivía en sus aulas.

Fue -en sus propias palabras- la mejor época de su vida. Pero mientras estaba en la universidad, trabajaba en paralelo en una firma que importaba equipamiento médico, donde su labor consistía en realizar las instalaciones y mantenimiento de los equipos. Este trabajo lo ayudó a obtener mayor independencia económica.

Más tarde, ingresó a la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). “Recuerdo que el primer día me encontré con una bolsa en el escritorio, la que contenía partes de un misil antiaéreo. Mi tarea era hacer un banco de prueba para misiles, algo que dudo que mis compañeros hayan hecho alguna vez”, comenta entre risas.

De ahí emigró a Sonda para trabajar en el área de automatización, donde llegó a ser gerente comercial de la empresa. “Como Sonda estaba en pleno proceso de internacionalización, le propuse a mi esposa que nos fuéramos de Chile. En ese entonces, me ofrecieron irme a Perú, pero como Sendero Luminoso estaba en plena actividad, preferimos irnos a Uruguay, donde me hice cargo de la filial de Sonda en ese país”, cuenta.

Tras este desafío, tomó una drástica decisión: renunció a Sonda y regresó a Chile a buscar trabajo. Durante algunos meses se desempeñó en la consultora Ernst & Young hasta que surgió la posibilidad de postular a la dirección de lo que iba a ser el nuevo Centro de Despacho Económico de Carga (CDEC) del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). Por esos años se había publicado el decreto 327 que venía a modificar la gobernanza del sector y del comité de operaciones que había anteriormente, el que estaba compuesto por las mismas empresas que realizaban la labor del CDEC. Por ello, se necesitaba un director de operación y peaje que fuera independiente. Y resultó elegido.
Este nuevo desafío marcaría su ingreso definitivo al mundo energético.

Carlos Finat, recién asumido en el CDEC-SING, junto al entonces ministro presidente de la CNE, Óscar Landerretche Gacitúa, y algunos ejecutivos y parlamentarios de Antofagasta, en la inauguración del centro de despacho. Minutos después se produjo un blackout. (Foto: Carlos Finat)

Carlos Finat, recién asumido en el CDEC-SING, junto al entonces ministro presidente de la CNE, Óscar Landerretche Gacitúa, y algunos ejecutivos y parlamentarios de Antofagasta, en la inauguración del centro de despacho. Minutos después se produjo un blackout. (Foto: Carlos Finat)

Blackouts y el monito que cortó la luz

Ya en 1999 el CDEC-SING estaba funcionando plenamente con la puesta en marcha de las centrales de ciclo combinado que se habían instalado, las cuales no estaban dimensionadas para el sistema, ya que eran demasiado grandes.

“Tuvimos que implementar un plan de seguridad y entender cómo operaban estas centrales. Justamente en esa época ocurrió una situación un tanto incómoda. Cuando inauguramos el centro de despacho en Antofagasta en agosto del 2009, que contó con la presencia del entonces ministro presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Óscar Landerretche Gacitúa, y algunos parlamentarios de la región, ocurrió un blackout”, recuerda.

Otro reto fue la implementación del decreto 291 que le dio mayor autonomía a los CDEC y debía elegirse un nuevo directorio por segmento y un nuevo director de operaciones. En ese tiempo, Carlos Finat recibió la oferta de trabajar en Minera Collahuasi. “Era un ambiente totalmente nuevo, donde me tocó estar a cargo de los contratos de suministro eléctrico de la compañía”, dice.

En septiembre del 2012 la firma realizó una reestructuración que implicó la eliminación de la gerencia de Energía, por lo que debió abandonar la minera. Pero mientras estaba en Collahuasi, se volvió a integrar al CDEC-SING como representante de los clientes libres en el directorio y después lo eligieron como presidente de este último.

“Recuerdo otra anécdota que me ocurrió en esa época como si los blackouts me persiguieran. Cuando en el 2012 asumió Jorge Bunster como ministro de Energía, lo invitamos a visitar las oficinas del CDEC-SING. En ese momento, le comenté lo que habíamos hecho en seguridad y calidad de suministro y lo que me había pasado con el primer blackout. Pasamos a una sala que replicaba lo que ocurría en el centro de despacho en Antofagasta y en ese preciso instante, por un corte local en Santiago, se apagó la luz y todas las pantallas”, cuenta entre risas.

Pero la situación más “extraña” que le ha tocado vivir fue cuando en Arica un mono se subió a una torre de alta tensión. “En ese momento tuve que llamar al Superintendente de Electricidad para comentarle la situación y que debíamos cortar la luz en toda Arica para poder salvar al monito”, recuerda. Finalmente, y luego de seis horas, personal de Bomberos, junto a funcionarios del Servicio Agrícola Ganadero, pudieron rescatar al animal.

A fines del 2012, Carlos Finat dio un giro en su carrera al asumir como director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera). “Hasta hoy soy un convencido que las ERNC no tienen vuelta atrás y que representan la mejor alternativa para el desarrollo energético en el país”, dice con convicción, aludiendo a esta apuesta que mantiene concentradas todas sus energías.

Revista Nueva Minería & Energía © 2017 All Rights Reserved

Powered by Byacom