Oportunidad de la Minería
en el agua salada |
| Experiencia, que recién está siendo recogida e investigada a nivel mundial por organismos de tanto prestigio como Amira, posiciona una vez más a la industria minera como líder en innovación |
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Una de las grandes preocupaciones de la industria minera desde la década pasada es la escasez de agua para la normal continuidad de sus operaciones. El desafío es mayor porque es sabido que la mayoría de las operaciones mineras de cobre están justamente concentradas en el Norte, es decir en pleno desierto de Atacama, una zona donde los recursos hídricos más que escasos, son inexsistentes. Como es sabido, la industria minera busca con ahínco y preocupación
que sus faenas mineras sean más eficientes y rentables para paliar, entre
otros costos, la natural caída de las leyes de sus respectivos yacimientos. La o las respuestas a esta verdadera encrucijada vienen siendo examinadas e investigadas por la industria y también por el mundo académico. Al respecto, uno de los primeros pasos dados por las empresas mineras para enfrentar esta situación ha sido reducir el consumo de agua en sus respectivas operaciones a través de un uso más eficiente de los recursos hídricos. Sin embargo, ésta y otras medidas, tales como la recirculación de las aguas desde los tranques de relaves, han sido insuficientes. Paralelamente, la respuestas e iniciativas del sector sobre esta problemática, no se han dejado esperar. Escondida fue señera en esta materia y está postulando a desalinizar grandes volúmenes de agua en una planta de osmosis y conducirla mediante tuberías cerro arriba para contar con un suministro efectivo de agua para su próximos proyectos y ampliaciones. Codelco también está considerando está opción para contar agua al momento de explotar los sulfuros de su yacimiento de cobre Radomiro Tomic. Algunos privados ligados a la minería y grandes obras de ingeniería tales como Abasmin y el empresario Eike Batista, a través de su filial MMX, han entrado también en el juego viendo una oportunidad rentable en desalinizar agua y ponerla a disposición de la minería en la sobreexplotada cuenca de Copiapó. Sin embargo, el próximo paso parece ser la utilización de agua de mar sin desalar directamente en las operaciones, lo que es más rentable debido a que su costo se reduce a US$ 1 por metro cúbico para su transporte, evitándose la inversión en una planta de osmosis de desalación. Y es aquí donde Antofagasta Minerals, gracias a su experiencia previa en el uso de agua de mar en procesos tanto de flotación como de lixiación, lleva la delantera. Las pruebas realizadas en la última década para el uso de agua salada en la futura concentradora del proyecto Esperanza así lo han demostrado. Esta experiencia, que recién está siendo recogida e investigada a nivel
mundial por organismos de tanto prestigio como Amira, posiciona una vez
más a la industria minera local en general y a Minera Esperanza, en particular,
como líder en la innovación tecnológica en sus procesos. Pone a disposición
de la minería también la posibilidad de un recurso hídrico sustentable
para los nuevos proyectos mineros. |
Revista NUEVA MINERIA & ENERGIA
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