| ARMANDO OLAVARRIA, GERENTE GENERAL DIVISION ANDINA |
| “Planes de Andina agregan más cobre fino a Codelco” |
Inversión de más de US$ 5.000 millones en proyectos de ampliación en estas faenas permitirán a Codelco mantener su liderazgo en la producción de cobre fino. |
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| A más de US$ 5.000 millones alcanzaría el total de la inversión asociada a los principales proyectos de desarrollo de la División Andina de Codelco, en los próximos ocho años. Entre ellos los principales son el Proyecto de Desarrollo de Andina (PDA) Fase I, con un crecimiento en la capacidad de 22.000 tpd, y el PDA Fase II, que considera la construcción de una nueva planta concentradora emplazada en el valle, cuyas instalaciones agregarían una capacidad de proceso de 150.000 tpd de mineral a esas faenas. Cabe destacar que todos los proyectos de expansión que está desarrollando Andina son ejecutados por la Vicepresidencia de Proyectos de la Corporación, en un esquema de cliente-ejecutor. La puesta en marcha de la ampliación Fase I está prevista para el 2010, en tanto se estima que la puesta en marcha de la Fase II se produzca en 2016. Además de estas ampliaciones, Andina también está invirtiendo en la construcción de un nuevo depósito de lastres denominado Lastre Norte cuyo estudio de impacto ambiental fue presentado a la Conama de Valparaíso en septiembre de 2008 (ver recuadro página 59). Asimismo, la División tiene previsto para el 2016 iniciar la operación del proyecto Sulfuros Baja Ley, destinado a la lixiviación bacterial de sulfuros. A lo anterior se suman aquellas iniciativas que buscan
darle continuidad a la mina subterránea de Andina después que el actual
III Panel subterráneo agote su vida útil el 2018. A ellas corresponden
la explotación de los próximos sectores subterráneos Nivel 17, Nivel 23
y Nivel 30 que proyectan la vida útil del yacimiento de Andina más allá
de la próxima década del ´60. Olavarría resalta que la División Andina cuenta con los mayores recursos y reservas mineras de Codelco. Al respecto, el máximo ejecutivo de la División Andina, señala que “una de las grandes fortalezas que tiene nuestra División es su yacimiento. El total de la exploración realizada en el distrito de Andina indica que actualmente, el nivel de recursos del yacimiento alcanza los 17.000 millones de toneladas de mineral con leyes promedio de 0,63% de cobre y 0,016% de molibdeno, con una ley de corte de 0,2% de cobre. Esto representa un total de 106 millones de toneladas de cobre fino explotable. Por lo tanto, la vida útil de Andina es de larga data”, indica el ejecutivo. El ejecutivo también destaca que “el plan de negocios de esta división es relevante ya que agrega producción de cobre fino a la Corporación y ayuda a mantener sus niveles de producción por sobre los 1,5 millones de toneladas de cobre producidas el año pasado”, sostiene Olavarría. Historia de la División La División Andina nació en 1970 con la explotación del yacimiento subterráneo Río Blanco. Esta operación partió procesando del orden de 9.000 tpd, y desde entonces sus instalaciones han incrementando su capacidad a lo largo de los años. Uno de los hitos importantes en el desarrollo de Andina ocurrió en 1983, cuando se inició la explotación de la mina rajo del Rajo Sur Sur, el primer rajo abierto de estas faenas. Posteriormente en 1995 se inició la explotación del III Panel en la mina subterránea, cuya explotación se extenderá hasta el 2018. En 1998 la división comenzó a operar equipos de gran tamaño, instalándose el primer molino SAG con una potencia de 16.000 HP. Al año siguiente, es decir, en 1999, ocurrió otro hito importante en la división ya que se inicia la operación del embalse de relaves Ovejería, cuya capacidad actual permite aumentar la vida útil de Andina, dada la restricción de espacio que existe para operar un tranque de relaves de esas características en plena Cordillera. Armando Olavarría explica que “esto es muy relevante, dada la imposibilidad de almacenar los relaves en Cordillera, nace el embalse Ovejería, ubicado en el sector de Huechún, cuyas instalaciones permiten dar proyección por muchos años a la división”. Más recientemente, en 2003 se inicia por primera vez, y con muy buenos resultados para las faenas de Andina, el chancado y la molienda SAG, que es lo que permite que en la actualidad esas faenas puedan procesar un promedio de 72.000 tpd de mineral. En cuanto a su producción en toneladas métricas finas, la mina Andina produjo durante sus primeros 14 años un promedio de 50.000 tmf (toneladas métricas de cobre fino). Posteriormente, en los siguientes 12 años, la división tuvo una producción promedio cercana a los 140.000 tmf y, a partir del año 2000, la producción se empinó por sobre las 220.000 tmf. En tanto, en 1976 comenzó la producción de molibdeno. Las instalaciones cuentan con una capacidad actual de producción de este metal de alrededor de 3.000 tmf. Las operaciones de Andina produjeron durante el 2008 cerca de 214.000 tmf. En tanto para el 2009 se espera alcanzar una producción cercana a las 219.000 tmf. En cuanto a las leyes de cobre, en sus inicios el yacimiento tenía leyes importantes, del orden de 2,5% de cobre. No obstante que las leyes de cobre han decrecido a lo largo de la operación, “Andina sigue siendo un yacimiento muy benigno con leyes promedio cercanas al 1% de cobre. Durante los últimos seis años las leyes han promediado un 1,05% de cobre y, obviamente, que en la medida que la ley va disminuyendo, aumenta la complejidad y los costos de la explotación debido a que hay que extraer un mayor volumen de material para obtener el mismo nivel el cobre”, sostiene el gerente general de Andina. Instalaciones actuales Las actuales instalaciones de Andina consideran una operación combinada o mixta en la que es explotado un yacimiento subterráneo, de donde se extraen 42.000 tpd de mineral, y un rajo abierto, del cual se extraen otras 30.000 tpd de mineral. Entre ambas operaciones suman 72.000 tpd de mineral que son procesadas en la actual planta concentradora Cordillera, ubicada en el interior de la mina. Al respecto, Armando Olavarrría explica que “dada la topografía del sector donde está emplazado el yacimiento, la única forma de hacer viable la explotación en el pasado fue construir grandes cavernas en las cuales se instalaron los equipos de proceso”. Este año, la División tiene proyectado procesar 25 millones de toneladas de mineral y producir del orden de 219.000 toneladas de cobre fino en concentrado y alrededor de 2.900 toneladas de molibdeno. El concentrado producido en Andina es enviado a la fundición Ventanas y, en menor medida, a la fundición Potrerillos. El resto es exportado a fundiciones de todo el mundo. Plan de Desarrollo La capacidad actual de tratamiento de Andina alcanza las 72.000 tpd. Sin embargo, bajo el PDA Fase I, esa capacidad se elevaría a las 94.000 tpd hacia el 2010. No obstante, lo que viene a continuación es el desafío mayor y corresponde a ampliar esa capacidad a 244.000 tpd. En el futuro también “existe una Fase III de expansión destinado a alcanzar una capacidad de 290.000 tpd”, señala el gerente de la División Armando Olavarría. El ejecutivo agrega que “estamos terminando la pre-factibilidad de la Fase II a 244.000 tpd para entrar a la fase de factibilidad. Esperamos tener las aprobaciones para comenzar a invertir en este proyecto a mediados del 2011”, adelanta Olavarría. El ejecutivo explica, además, que en la actualidad, Andina corresponde a una explotación combinada en la que el centro de gravedad, por el momento, es la operación subterránea. Sin embargo –dice Olavarría- “a partir del próximo año nuestro centro de gravedad se orienta a la explotación del rajo abierto coincidiendo con el proyecto Fase I y posteriormente con el proyecto Fase II”. Asimismo el ejecutivo destacó que cuando el proyecto Fase II esté a plena capacidad de producción el rajo se irá transformando en dimensiones similares a las de Chuquicamata. “En tanto la trayectoria de crecimiento de la División, incluyendo la futura Fase III, permitiría aumentar la capacidad de proceso a 290.000 tpd, y por lo tanto estaremos en condiciones de producir hasta 770.000 tmf de cobre fino”, indica Olavarría. De acuerdo a los planes futuros de la División, las operaciones explotarían un gran rajo durante un largo periodo comprendido entre el 2014 y el 2040, volviendo posteriormente a la minería subterránea, etapa en la cual, según el plan de negocios, la División Andina produciría un promedio de 560.000 tmf de cobre fino hasta, por lo menos, al año 2061. PDA Fase I El proyecto Fase I está en plena etapa de construcción -a cargo de la Vicepresidencia Corporativa de Proyectos- se está materializando en un periodo de 42 meses y representa una inversión cercana a los US$ 900 millones. Cuando esté en operaciones elevará en cerca de un 30% la producción de Andina, la que pasará de las actuales 220.000 tmf a un promedio de entre 290.000 tmf y 300.000 tmf a partir del 2010. La Fase I agregará un promedio de 78.600 tmf durante la vida útil del proyecto, calculada en cerca de 40 años. El proyecto considera transformar la actual mina subterránea en un gran rajo. Para la explotación de éste, fueron adquiridos equipos de última generación, de acuerdo a la magnitud de las nuevas operaciones. Entre los equipos de mina principales definidos para la operación están consideradas 3 nuevas perforadoras de última generación, 2 palas de 73 yardas cúbicas, 14 camiones de 330 toneladas cortas, 3 tractores de 800 HP y 2 tractores de 450 HP, entre otros.
El proyecto también considera la intervención de la concentradora agregándose una nueva planta concentradora con capacidad nominal de 22.500 tpd de mineral. La nueva planta incluirá etapas de chancado secundario y terciario y sus equipos principales constan de 3 chancadores de cono MP 1000 y tres harneros tipo banana de 12”x24”, instalados en cavernas subterráneas. A nivel de molienda, se agregará un nuevo molino unitario de 25´x36´ con un motor anillo de 18.000 HP. Estos equipos serán instalados en una caverna que ya está construida cuyas dimensiones aproximadas de 50 m de largo por 30 m de ancho. A nivel de flotación, el proyecto Fase I también considera instalar en forma subterránea otro tren de flotación que incluirá 8 celdas de 130 m3, dos molinos de torres y un nuevo espesador. En relación al avance del proyecto Armando Olavarría indica que en lo que respecta a la mina-rajo ya está concluida su ingeniería, las adquisiciones y la construcción. El ejecutivo destaca asimismo que esta área del proyecto está actualmente en plena puesta en marcha. Asimismo, y en el caso de la planta concentradora, Olavarría indica que ya se terminaron todas las excavaciones subterráneas y en la actualidad se está procediendo con la etapa de montaje de todos los equipos principales de la concentradora. El ejecutivo añade que “la puesta en marcha de estos equipos debería comenzar aproximadamente en abril de 2010, para que a mediados de ese mismo año, ya tengamos la capacidad instalada en Andina de 94.000 tpd de mineral”. PDA Fase II Respecto del siguiente proyecto de expansión, es decir, la Fase II, Armando Olavarría precisó que “está finalizando la etapa de ingeniería conceptual y el anhelo de la Corporación es poder pasar del caso referente de 94.000 tpd de mineral a 240.000 tpd de mineral”. Debido a la gran cantidad de recursos -explica el ejecutivo- del total de los 17.000 millones de toneladas de mineral que tiene el yacimiento, la Fase II requiere, para su desarrollo, explotar sólo 5.500 millones de toneladas con una ley de 0,74% de cobre y 0,023% de molibdeno. De acuerdo al plan de expansión, la capacidad de una nueva planta, sumada a la ya existente alcanzaría, en total, las 244.000 tpd de mineral. “Este nuevo desafío que estamos desarrollando en Andina, y que hoy está en su ingeniería conceptual, significará la operación de nuevos equipos de última generación y capacidad en sus fases de perforación, tronadura, carguío y transporte. Estamos hablando de nuevas palas, perforadoras y camiones que hoy tiene la gran minería”. El proyecto también consideraría construir una nueva planta concentradora incluidas sus etapas de chancado, molienda, planta de flotación y planta de filtros con capacidad para procesar 150.000 tpd de mineral. A esto se suma una nueva infraestructura de servicios y de suministro de energía eléctrica, agua y transporte de mineral y de pulpa. Se estima que tras la entrada de la Fase II la producción de Andina,
durante los primeros años de operaciones se elevaría a las 644.000 tmf.
La producción de molibdeno, en tanto, se triplicaría alcanzando las 12.000
tpa. Cronograma De acuerdo al plan maestro del proyecto PDA Fase II que maneja la División Andina, se espera que para fines del 2010 estaría aprobado el plan inversional del proyecto para poder iniciar su construcción. Una vez aprobado, y según lo programación inicial, la puesta en marcha de la ampliación Fase II a 244.000 tpd de mineral, para una producción de un promedio de 640.000 toneladas anuales de cobre fino, se produciría hacia el año 2016. “El Proyecto Fase II ingresa próximamente a la etapa de ingeniería básica en la que se definirán de mejor manera los alcances del proyecto, por lo tanto aún quedan temas de ubicaciones, equipos, costos y otros que seguirán definiéndose con mayor precisión en ésta y las posteriores etapas de ingeniería”, precisó Olavarría. HITOS RELEVANTES:
PROYECTO DISPOSICION DE RELAVES LASTRE NORTE DE DIVISION ANDINA Para acceder a las zonas mineralizadas del yacimiento, la explotación a rajo abierto de Andina requiere remover grandes cantidades de lastre sin valor económico. Este material debe ser dispuesto en sectores cercanos a la mina, en sitios que permitan desarrollar depósitos estables. Para que sea posible extender la vida útil de División Andina y explotar competitivamente las reservas de mineral se necesita desarrollar un depósito de lastre con capacidad para disponer más de 2.200 millones de toneladas, ambientalmente sustentable de manera de minimizar los impactos y riesgos asociados. El proyecto -presentado para su aprobación en septiembre de 2008 a la Conama de la Región de Valparaíso- tiene por objetivo dar continuidad de largo plazo a la explotación minera de División Andina a ritmos competitivos alcanzables sólo a rajo abierto, a través de la habilitación de un área de depositación de lastre con capacidad para 2.200 millones de toneladas en la cual se desarrollará el denominado Depósito de Lastre Norte. Descripción del proyecto De acuerdo al documento presentado a la Conama de Valparaíso, el proyecto es de una inversión de US$ 200 millones y se ubicará dentro del área industrial de División Andina a 60 km al sureste de la ciudad de Los Andes, en la comuna y provincia de Los Andes, V Región de Valparaíso. El acceso al área del Proyecto se realiza a través de la Ruta Internacional Ch-60 Los Andes-Mendoza y luego la ruta E-767 que conecta con un camino privado que ingresa a las operaciones mineras de División Andina. El Proyecto contempla las siguientes instalaciones y obras:
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Revista NUEVA MINERIA & ENERGIA
| Coronel 2330, OF 41, Providencia- Santiago | Tel (56-2) 233 8690
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