| PRIMER WORKSHOP BELT 2009 |
| Cintas no tienen competencia como sistema transportador |
Con tecnologías que van desde el gigantismo y a los cada vez más sofisticados sistemas de detección incluso de las características de los materiales trasportados, la industria proyecta fuertes crecimientos en el mediano y largo plazo. |
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| Analizando la importancia en la industria dedicada a la operación y el mantenimiento de las cintas o correas transportadoras, así como las perspectivas y desafíos, el pasado mes de julio en Viña del Mar se organizó el primer Workshop Belt 2009, organizado por Edoctum. Seminario que convocó a más de 127 participantes de países como Chile, Brasil, Perú, México, Uruguay y Estados Unidos. “Las correas transportadoras representan las vías exclusivas de traslado del material sólido de todo tipo en las plantas mineras. Si estas vías de transporte se detienen, lo más probable es que paralicen toda una línea productiva reduciendo a cero la producción de esa área” afirma Carlos Morales, coordinador técnico de Belt 2009, quien además señala que el realizar un excelente diseño ocupándonos tempranamente de su confiabilidad, operación, mantenimiento y en producción de su buen uso -no sobrecargándola- y el cumplimiento de los planes y procedimientos de mantenimiento, facilitará el éxito en el cumplimiento de metas de las faenas. A juicio de Morales las empresas mineras de nuestro país están en una posición de vanguardia, aunque no a la cabeza, en cuanto al uso de tecnologías de avanzada probadas con resultados exitosos tales como las correas regenerativas que producen energía eléctrica durante su operación, correas en curvas en el plano, correas turn-over y de alta pendiente, y correas con velocidades superiores a 6 m/s y que transportan rocas sobre 150 mm. Tecnologías Futuras Puesto que las correas transportadoras son equipos de múltiples componentes, según Morales, hay una larga lista de avances tecnológicos en este sector, entre los cuales destacan: la instrumentación y control a distancia, lo que está siendo aplicado en un 100% a estos equipos. “Prácticamente no existen correas que no tengan detectores de resbalamiento, desalineamiento, roturas, sobre esfuerzo”, explica el experto a la vez que menciona que además existe la tecnología capaz incluso de detectar a través de sensores el tamaño y humedad del material transportado. Asimismo se está innovando especialmente en elementos que aumentan la confiabilidad de las correas, como ser sistemas de monitoreo de componentes que detectan tempranamente daños o fallas en desarrollo en el sistema (cortes, cables dañados, sobrecalentamiento, etc.) reduciendo pérdidas y costos de producción al evitar detenciones imprevistas. “Las tecnologías de detección y prevención de roturas o fallas de la cinta han tenido gran desarrollo y aparte de los tradicionales, comprenden los scanners en línea o periódicos de la cinta completa, los monitoreos de la condición de empalmes, las cubiertas con fibras textiles o de acero (breaker), cables detectores entre polines o unidos a estos”, explica Morales. En materia de cintas propiamente tal, las empresas fabricantes han desarrollado formulaciones de compuestos poliméricos tanto naturales como sintéticos en las carcazas produciendo nuevas cintas con mayor resistencia a la abrasión, tanto a mayores tensiones como esfuerzos y exposiciones al fuego, condiciones a las que se ven sometidos estas cintas. Todo ello presentando, además, una menor resistencia a la rodadura, reduciendo el consumo de energía. Y en lo que a sistemas limpiadores de cintas y guarderas se refiere, Morales explica que la tendencia en la tecnología va de la mano de una mayor eficiencia especialmente en lo referente a su mantenimiento. Así, polines que evitan la adherencia de finos húmedos y más resistentes a la abrasión, son parte de esta tendencia. Asimismo entre otros avances el experto destaca sistemas motrices con alta tecnología de detección de fallas con variadores de frecuencia para regular velocidades o sistemas de transmisión hidráulicos completos; básculas o pesómetros de menor error y poleas con nuevos recubrimientos resistentes a la abrasión y a las adherencias. Morales destaca además que se han desarrollado equipos más eficientes para control de emisión de polvo tanto para la mitigación como para la captación. “Principalmente estos corresponden a nebulizadores secos y húmedos en los puntos de traspaso y captadores mas poderosos con filtros más eficientes”, señala. Consultado sobre la optimización en los procesos y los cambios en la industria, el coordinador técnico de Belt 2009 menciona que al igual que en el resto de la minería, se tendería al gigantismo en correas transportadoras, con cintas de mayor longitud y anchas, de mayor velocidad y aunque parezca imposible, según señala, “más confiables y seguras”. Se esperaría también en esta industria que el empleo del modelamiento, ya sea en el diseño de componentes (como por ejemplo chutes de traspaso) como en la simulación de la operación, avance cada vez más en el desarrollo de proyectos de sistemas de transporte. “Cada vez veremos más el empleo del análisis de la mantención, confiabilidad operatividad y constructibilidad, en forma temprana en el diseño de estos equipos (estandarización de componentes, sistemas de monitoreo, accesos y espacios de mantenimiento, calidad de componentes, etc)” explica Morales. Y en materia de eficiencia, a futuro se debería ver cada vez más correas tubulares que disminuirán a prácticamente cero la emisión de polvo y cintas de baja resistencia a la rodadura o polines de mejor aplicación o diseño que disminuirán a lo menos un 10% a 20% el consumo de energía. Perspectivas y desafíos Las perspectivas de crecimiento y modernización son inmejorables, menciona Carlos Morales, y esto se debería a que “las correas transportadoras no tienen competencia como sistema de transporte de materiales a granel. Ellas pueden trasportar más de 150 toneladas de material por minuto, en forma segura, superando distancias de varios kilómetros, con pendientes fuertes y curvas, en ambientes agresivos con estructuras relativamente medianas, presentando un menor costo de ciclo de vida que otras alternativas de transporte”. Según cálculos estimados, en el país actualmente hay más de 350 kilómetros de cintas transportadoras sólo en la minería, y debido a que todos los proyectos mineros consideran estos equipos en su desarrollo, estos cálculos se verían fuertemente incrementados en el mediano y largo plazo. “La tendencia lógica será producir más componentes en el país de mayor tecnología y calidad” explica Morales, quien además señala que este crecimiento no solo afectará la fabricación de estos equipos, sino que también impactará el mercado de servicios completo obligándolo a crecer y perfeccionarse. Lo anterior también moverá a los usuarios a formar grandes alianzas estratégicas con los proveedores y entre sí; dando cada vez mayor énfasis a estos equipos, adecuando su organización para atenderlos de manera adecuada. Asimismo, en el área de la ingeniería, para el experto, la perspectiva tenderá a un diseño de equipos más confiables operables y de fácil mantenimiento, incorporando de manera preferencial la seguridad y cuidado del medio ambiente.
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Revista NUEVA MINERIA & ENERGIA
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