MINISTRO DE ENERGIA, MARCELO TOKMAN
“Diversificaremos la matriz con todo tipo de energías”

En tanto, los clientes mineros del Norte Grande también han comenzado a replicar este modelo de diversificación de fuentes energéticas para asegurar un suministro eléctrico confiable y competitivo en el largo plazo.

 

Chile está dando pasos veloces y adelantados para diversificar su matriz energética, la única forma de cumplir con los objetivos planteados en la Política Energética instaurada por el Ministro de Energía Marcelo Tokman, y que a juicio de éste pueden sintetizarse en contar con energía suficiente, segura y competitiva con el mercado y que ésta sea sustentable desde el punto de vista del medio ambiente, además de incluir el tema de la equidad, es decir, que incorpore el acceso a energía moderna para toda la población.

A juicio de Tokman ningún tipo de energía puede lograr, por sí sola, cumplir con todos esos objetivos y ésta es la razón fundamental para contar en el largo plazo con una matriz diversificada que incluya todo tipo de energías desde convencionales tales como el carbón y el gas natural, pasando por la renovables tradicionales y renovables no convencionales como la solar, geotérmica, eólica y mareomotriz, entre otras. Sin embargo, el desafío mayor que el ministro Tokman ve, es consolidar los pasos y los avances que durante estos años se han realizado en materia energética a través de la creación del Ministerio de Minería, cuyo proyecto de Ley acaba de ser aprobado por el Senado.

¿Cuál es el estado actual del proyecto de Ley que crea el Ministerio de Energía?

La idea de legislar fue aprobada sin contratiempos en la Cámara de Diputados en su primer trámite constitucional. El proyecto fue aprobado a principios de junio último por unanimidad por el Senado en su segundo trámite constitucional y había plazo hasta el 30 de junio para presentar indicaciones al proyecto.

Estimamos que debiera haber una discusión de uno o dos mes más antes de que la Ley salga del Congreso. Sin duda esperamos que antes de fin de este año ésta sea aprobada.

¿Cuál es la importancia de aprobar esta Ley?

La importancia de ésta tiene como principal elemento el que institucionaliza una mirada distinta del sector energético.

A la fecha, lo que tenemos, después de la reforma de los ´80, es una Comisión Nacional de Energía (CNE) que ha tenido un rol básicamente de regulación, siendo una entidad muy enfocada en lo eléctrico.

Sin embargo, ésta no ha tenido ni los instrumentos, ni la capacidad, ni la responsabilidad, ni la mirada de largo plazo de todos los elementos que tienen que ver con el sector energía. Tampoco ha tenido la posibilidad de estar anticipando los cuellos de botella, ni menos haciendo el rol de formulación de políticas.

En este sentido, la responsabilidad política del tema energético siempre ha estado bien diluida. Hay funciones que están en el Ministerio de Economía, o en el Ministerio de Minería. Hay instituciones que tienen que ver con el sector energético pero que dependen del Ministerio de Economía, como por ejemplo la Superintendencia de Electricidad de Combustibles.

La Comisión Chilena Nuclear, los temas de los Contratos Especiales de Exploración Petrolera (CEOP), y de geotermia, los ve el Ministerio de Minería así como los temas de Servidumbre Eléctrica.

Incluso los decretos de tarificación eléctrica son responsabilidad de este último ministerio.

Es decir lo que debería ser responsabilidad de solo un ministerio está totalmente diluida.

¿Y qué es lo que ha pasado todo este tiempo? Cada vez que hay una crisis energética la preocupación se centra en el sector energético para salir de ella.

Entonces se nombra a un ministro específicamente para el tema, o se le dice al ministro de Economía o de Minería que tiene que preocuparse del tema por que estamos en medio de la crisis. Es decir existe una mirada muy de corto plazo para salir de la crisis.

Una vez superada la crisis lo que pasa es que el ministro de Economía, o el de turno, tiene que volver obviamente a dedicarse a los temas de las pequeñas empresas, al tema de la innovación, turismo, es decir, a todos los temas de su cartera.

Lo que ocurre, es que históricamente hay una mirada muy de bombero sólo para la crisis.

La preocupación y el esfuerzo realizado desaparecen una vez que desa-parece la crisis.

Y esta es la mejor manera de anticipar que en un par de años más nuevamente tendremos una crisis.

¿A qué figuras o a qué instancias más permanentes está apuntando esta Ley?

De hecho estamos operando muy parecido a lo que estamos estableciendo en el nuevo Ministerio. Lo que se ha hecho durante este Gobierno, y se ha querido dejarlo institucionalizado, es una persona que sea responsable políticamente del tema energético.

Hemos utilizado de facto las facultades que hay en el ámbito energético para lograr esto.

Hemos introducido, además de la mirada eléctrica tradicional regulatoria, temas de energías renovables, proyectos sobre colectores solares para calentamiento de agua, además de apoyar con fuerza el tema de la eficiencia energética. También estamos trabajando en temas de vivienda, transporte y estamos viendo temas de largo plazo como el de la energía nuclear. Todo esto, a través de un gran fortalecimiento institucional del sector.

Para logar esto se ha aumentado muy fuerte el presupuesto del sector. Desde que yo llegué hasta la fecha el presupuesto ha aumentado seis veces.

También ha aumentado la cantidad de personas trabajando y creamos una división de estudios. Asimismo, hemos contratado una gran cantidad de estudios, porque no hay forma de estar respondiendo las preguntas de largo plazo sin tener una base analítica apropiada.

Por eso, creo que es sumamente importante dejar en las leyes el hecho de que existe un Ministerio que es el que tiene la responsabilidad y las facultades para que las instituciones que tienen que ver con energía se relacionen todas a través de éste.

Bajo la nueva Ley se crean, además, dos instituciones nuevas que sentimos que hacían falta y que también se requiere que se mantengan de manera más permanente en el tiempo como son el Centro de Energías Renovables y la Agencia Chilena de Eficiencia Energética.

Todo esto se logra con ese proyecto de Ley que -como dije- no es tan distinto de lo que hemos estado haciendo. La diferencia es que la Ley deja esto en forma permanente.

¿Qué es lo que el país necesita para cubrir sus requerimientos energéticos y salir de una vez por todas de la inestabilidad y de las crisis recurrentes, si es que se apunta a ser un país desarrollado?

Lo que se requiere en primer término es un rol mucho más proactivo por parte del Estado.

Lo que hay que hacer es adecuar las regulaciones de manera tal que el resultado que se obtenga sea compatible con los desafíos.

Y estos se pueden resumir en, primero, contar con la energía que se requiere y que ésta sea segura y competitiva desde el punto de vista de los costos.

Que también la energía sea sustentable desde el punto de vista del medio ambiente y que considere el tema de la equidad, el cual incluye el acceso a energía moderna para toda la población y la protección a aquellos más vulnerables frente a episodios en los cuales los costos sean muy elevados.
Para hacer frente a estos desafíos se requiere de una mirada mucho más proactiva, identificando cuáles son los posibles cuellos de botellas que vayan a surgir e ir modificando las regulaciones y creando las leyes que se necesiten.

También estamos creando incentivos para asegurarnos de que el mercado se vaya adecuando a estos objetivos que tenemos como país en el sector energético.

Esto incluye, una participación más activa de las empresas públicas. El mejor ejemplo de esto son los dos proyectos de GNL, actualmente en desarrollo. En este caso, y si es que no se asumía un rol más activo por parte de nuestras empresas públicas, probablemente habríamos llegado a esta misma solución pero dentro de muchos años más.

Entonces, en resumen. ¿Cómo se hace esto? Lo hacemos tratando de tener una mirada de futuro, teniendo bien claro cuáles son los desafíos y las necesidades que también son cambiantes. Por ejemplo, hace algunos años, la preocupación por el cambio climático no estaba presente, es decir el escenario indiscutiblemente va cambiando.

Al respecto, hace algunos años contábamos con un suministro continuo de gas natural de Argentina. En este sentido, cuando se producen los cambios, muchas veces la reacción del mercado es más lenta que lo óptimo, y por eso desde el punto de vista del Estado hay que tratar de anticiparse y ver cuáles son las adecuaciones necesarias.

Eficiencia Energética

¿Cuáles son esas adecuaciones que ya se comenzaron a introducir desde que usted asumió como ministro de Energía?

Las grandes líneas de trabajo para hacer frente a estos desafíos, y que hemos desarrollado tienen que ver, primero, con la contingencia para la cual se tomaron una enorme cantidad de medidas.

Estas fueron desde el decreto de racionamiento preventivo, destinado a reducir el voltaje con el objetivo de hacer un uso más conservador del agua; flexibilización del uso del agua en los ríos Maule y Laja; recambio de ampolletas; cambio de horario de verano e introducción del mes de abril en la medición de horas punta. También tuvimos que modificar la ley para tener una devolución más inmediata del impuesto al diésel para el sector generación y se realizaron campañas publicitarias para incentivar el ahorro. Realizamos incentivos por parte de las generadoras para pagar premios e incluso llegamos a modificar la calidad técnica exigida del diésel para permitir un mayor abastecimiento de éste.

En segundo lugar está todo el tema del fortalecimiento institucional, que tiene que ver con la creación del Ministerio y de estas dos nuevas instituciones, además del fortalecimiento que ha tenido el sector con la asignación de una mayor cantidad de recursos, con el desarrollo de estudios y la creación de nuevas áreas y la contratación de más personal.
Y tercero está todo lo que tiene que ver con el tema de la eficiencia energética.

De hecho, la única forma en la cual se pueden satisfacer todos los objetivos que tenemos desde el punto de vista de la Política, es a través de la eficiencia energética, que consiste básicamente en evitar el desperdicio de energía.

Y aquí la experiencia de muchos países nos demuestra que hay un espacio muy grande tanto en términos de cambiar las formas de cómo se hacen las cosas o ir introduciendo nuevas tecnologías. El presupuesto hace algunos años del programa país en eficiencia energética era de $ 500 millones y este año alcanza los $ 20.000 millones.

Algunas cosas que se han hecho en esa línea es la modificación legal de la franquicia tributaria para los colectores solares para calentamiento de agua.

Asimismo, tenemos un proyecto de ley en el Congreso que va a prohibir la comercialización de las ampolletas ineficientes y nos va a dar la facultad de ir prohibiendo la comercialización de otro tipo de artefactos.

Tenemos, además, desde hace un tiempo una Mesa de Trabajo de Eficiencia Energética con el sector minero en la cual, en conjunto, estamos tratando de identificar cuáles son las mejores prácticas en el exterior y vemos cómo éstas las podemos difundir de la manera más rápida en este sector y otros sectores productivos.

Afortunadamente en el área de eficiencia energética, hemos tenido resultados sumamente interesantes. Empezamos a ver por primera vez un desacoplamiento entre el crecimiento de la demanda energética y el crecimiento de la economía.

En 2008, fue la primera vez en la historia de Chile en que tuvimos crecimiento de la economía y caída en la demanda eléctrica.

En esto, y en todas las cosas, estamos pidiendo visitas de expertos internacionales para que hagan una revisión y nos digan qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal.

En el caso de la eficiencia energética trajimos expertos de los países de la Apec que nos entregaron un informe que reconoce que hemos estado avanzando muy rápido en un plazo muy corto y nos da señales de por dónde debemos seguir avanzando.

El informe nos fue entregado en junio pasado durante un seminario que tuvimos a propósito de la reciente Reunión de Energía de la Apec realizada en Chile.

Diversificación energética

¿Qué inversiones se están haciendo para contar con energía segura y suficiente en el largo plazo?

Por el lado de la oferta hay dos líneas super importantes en las que debemos seguir trabajando. La primera de ellas consiste en garantizar que estén las inversiones que se requieren para satisfacer nuestros requerimientos energéticos de largo plazo.

Y para eso contamos afortunadamente con un marco regulatorio para el sector energético y con sus adecuaciones constantes. Actualmente existen iniciativas por varios millones de dólares sobre todo después de las modificaciones introducidas a la Ley Corta II para hacer frente a las incertidumbres respecto de los envíos de gas de Argentina.

Al respecto, existen proyectos que han sido aprobados en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental por unos US$ 27.000 millones en el sector energético.

En este sentido, este sector es el más dinámico y, en términos de cantidad de proyectos, no anticipamos problemas de acá hasta fines del 2020.

Sin embargo, no sólo importa cuánto es lo que se invierte sino que, además, es necesario ver la composición de esa inversión, y ahí lo que cuenta es la diversificación.

Entonces, necesariamente la solución óptima para el país implica que tengamos una matriz energética que esté debidamente balanceada y bien diversificada.

Es decir si uno necesita seguridad energética, lo mejor sería en este momento pensar en carbón, cuyo suministro es confiable. Sin embargo, tiene el inconveniente de que la fluctuación de su precio es igual a la del petróleo y del resto de los combustibles fósiles. Entonces, uno podría pasar a proyectos de gas natural. La verdad es que es un combustible limpio y de bajo costo. Sin embargo -como ya hemos visto- con él estamos expuestos al riesgo de suministro y a la fluctuación en sus precios.

En el caso de las energías renovables convencionales, estamos considerando el desarrollo de proyectos hidroeléctricos, que tienen la ventaja de que no dependen de los riesgos de las variaciones de precios, son limpios desde el punto de vista de los gases invernadero, pero tienen impactos locales y también dependen de los años de sequía.

Entonces, en todas los tipos de fuentes de energía uno encuentra que tiene cosas positivas y cosas negativas. Por esto, lo que hay que hacer es encontrar un equilibrio para poder cumplir con todos los objetivos que tenemos, es decir, se requiere la presencia de todos los tipos de energía.

¿Qué se está haciendo entonces para diversificar las fuentes de energía?

En el caso del gas natural queremos seguir aprovechando esta fuente pero, no depender exclusivamente de un solo proveedor y por eso estamos desarrollando los dos proyectos de GNL. En todo caso, necesariamente el carbón va estar en nuestra matriz. Aunque la participación de éste es mucho menor que en el resto del mundo. Sin embargo, el carbón va a seguir siendo utilizado, y desde el punto de vista de una matriz balanceada también es positivo que esté. Sin embargo, la pregunta es si acaso hay una posibilidad de reducir ese 26% de carbón que estamos importando, entonces hagámoslo.

Es decir, sigamos utilizando ese combustible pero estemos menos expuestos a la disponibilidad del suministro exterior. Por este motivo realizamos la licitación de las pertenencias de carbón de Isla Riesco en Magallanes y esperamos que pronto se inicie la explotación de este yacimiento por parte del consorcio Copec y Ultramar.

En el caso de nuevas energías o de fuentes no convencionales estamos desarrollando el tema de los biocombustibles. Lo primero que hemos hecho aquí es permitir su introducción y esto implica preparar las normas técnicas de qué cantidad se puede mezclar con los combustibles tradicionales. En esta área de los biocombustibles también estamos investigando su producción en base a microalgas y algas, y estamos participando en una red de investigadores latinoamericanos sobre el cultivo de la Jatropha para la producción de biodiésel. Asimismo, el uso de los colectores solares ha entrado bastante, pero debiera estar mucho más masificado porque es una tecnología que se paga por sí sola.

Tiene, además, la ventaja de la seguridad, es decir, no dependemos de otro país y no hay variación en sus precios, además de tener un impacto ambiental reducido. Para incentivar el uso de colectores solares acabamos de aprobar en junio pasado un proyecto para una franquicia tributaria en la Comisión de Hacienda, y estamos estableciendo un sistema de certificación para esta área.

ERNC

¿Cuáles han sido los avances en materia de fuentes de Energías Renovables No Convencionales?

Cuando uno ve el potencial que el país tiene en esta materia y el avance tecnológico que ha habido al respecto llama la atención la poca presencia que tienen estas tecnologías en nuestra matriz.

Entonces. ¿Qué puede ser lo que impide que estas tecnologías, que ya son competitivas, no se desarrollen en el país? Nos damos cuenta que, al ser nuevas tecnologías, tienen toda una complejidad asociada a la innovación. Pero, además, por ser nuevas, es mucho más difícil conseguir financiamiento para su desarrollo.

Además, el marco regulatorio está pensado, por ejemplo, para el desarrollo de grandes centrales hídricas a través de grandes compañías. Para solucionar esto, hemos estado buscando instrumentos para hacernos cargo de cada una de las barreras y hemos hecho modificaciones legales y reglamentarias para permitir el desarrollo de estas iniciativas.

Por ejemplo, aprobamos la Ley de ERNC, que hace obligatorio que un porcentaje de la energía de las empresas generadoras provenga de este tipo de energía.

Así también hemos realizado modificaciones a la ley Corta I y la Ley Corta II para asegurar el acceso a las redes de distribución y de transmisión de este tipo de generación.

Para potenciar esta área estamos desarrollando, entre otras iniciativas, estaciones de medición de radiación solar; estudios sobre el potencial de biomasa y manuales de cómo aprovechar el financiamiento de los mecanismos de Kyoto.

Asimismo, en el caso de la geotermia se sabe que el riesgo mayor es el exploratorio. Entonces, a través de Corfo, aprobamos un instrumento que actualmente está en Contraloría, que corresponde a un subsidio contingente. Según éste, una empresa de exploración presenta un plan de perforaciones, se le autoriza, y si no obtiene resultados, debe devolver la concesión entregando la información del prospecto. En este caso, el Ministerio financiará una parte de la inversión.

¿Qué se ha hecho en materia de plantas de energía solar?

La energía solar para generación a mayor escala y en sistemas interconectados no es competitiva todavía. Para poder aprovecharla necesitamos entender aún más su tecnología y saber en qué parte del país habría que situar esta iniciativa.

Por eso estamos catastrando e instalando estaciones de medición para saber con exactitud, cuáles son las mejores lugares para instalar estas plantas. Al respecto, hemos realizado dos llamados a concurso para desarrollar un proyecto de pilotos solares y contar con una planta de concentración solar y una granja fotovoltaica en el área de San Pedro de Atacama. La idea es contar con estas tecnologías operando en el país, conocer bien esta tecnología y también ir generando algún tipo de investigación en esta materia.

Y en el caso de la energía nuclear...

Dado los desafíos que se enfrentan y dado el encarecimiento de los combustibles fósiles, no es raro que el tema de la energía nuclear se esté discutiendo en todo el mundo.

Lo que estamos haciendo es que esto se pueda discutir seriamente y no tengamos prejuicios en contra a priori, ni tampoco una discusión que esté basada en las presiones de los lobbies que quieren vender tecnología. Lo que hemos hecho es solicitar la cooperación de la Agencia Internacional de Energía Atómica que nos asesores en un proceso bajo el cual estamos recabando información e identificando cuáles son las preguntas claves para luego responderlas a través de múltiples estudios internacionales que ya hemos contratado. De acuerdo a lo anterior, llegaremos a un punto donde tendremos toda la información que necesitamos y podremos evaluar cuáles son los riesgos, cuáles son los beneficios y qué tan controlable es o no el riesgo de instalar en el país una planta nuclear.

¿Cuál es la situación del abastecimiento energético de las empresas mineras en el Norte?

En el caso del Norte Grande hay que sacarse el sombrero. Es natural que los grandes clientes mineros tengan una actitud proactiva y ha habido varios ejemplos que muestran que efectivamente ellos estén tomando ese camino. Actualmente se desarrollan inversiones y se han firmado los contratos que representarán una mayor holgura en el abastecimiento del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). En este sentido existen varios proyectos a carbón en construcción tales como Andino, Angamos de Gener y Cochrane, que ya fue presentado. BHP Billiton, por ejemplo, realizó una licitación para su planta térmica Kelar de manera de atraer actores nuevos, y creo que ésta es una forma distinta e innovativa de dar solución al suministro eléctrico en esta zona. Lo que quiero decir es que estas empresas están buscando alternativas con otras fuentes de energía, tal como el mencionado proyecto GNL Mejillones cuyos socios son Codelco y GDF Suez, en que los contratos que viabilizan esta iniciativa fueron firmados por cuatro empresas mineras. Es decir, están buscando soluciones de más largo plazo y con un mayor componente de sustentabilidad ambiental. Está también el caso de Antofagasta Minerals y Enap que están asociados en el tema de la geotermia, así como un grupo de empresas mineras están apoyando la iniciativa de construir la primera planta piloto solar.

Al último viaje a California fueron varias empresas mineras, generadoras y algunos interesados en desarrollar proyectos solares en Chile. Ahí nos reunimos con todas las empresas capaces de llevar a cabo un proyecto de concentración solar tales como Abengoa, Acciona, Ausra, Braidsols, Solar Milenium y Hidrolier Soler. Además nos juntamos con las dos mayores empresas de energía fotovoltaica, cada una con más de 1.000 MW instalados.

También se está pensando en nuevas tecnologías que ya son competitivas como las eólicas. Lo que quiero decir es que de alguna manera todo el esquema de diversificación antes mencionado, se está replicando en el caso del Norte del Grande, siendo impulsado por los propios clientes.

 

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