Inevitablemente en los procesos
de electro-obtención y dentro de sus respectivas
naves se libera Neblina Acida, un aerosol formado
por pequeñas gotas de ácido sulfúrico
que son arrastradas al ambiente por las burbujas
de oxígeno generadas en el ánodo,
producto de la reacción electroquímica
que permite la depositación de cobre en
la superficie del cátodo de cobre. Este
aerosol ácido provoca daño a la
salud de las personas, pues contamina el aire
que se inhala y menoscaba las instalaciones, debido
a su alto poder corrosivo.
Conciente del perjuicio que provoca este “invitado
de piedra” dentro y fuera de estas instalaciones,
está Fernando Santana, gerente de la División
Neblinas Acidas de Same Ltda., quien entregó
a Revista Nueva Minería & Energía
un panorama de las tecnologías aplicadas
actualmente en el mercado que se utilizan para
el control y captura de estas emisiones ácidas.
A continuación una descripción de
ellos:
Sistema de Dilución:
este consiste en la dispersión de los contaminantes
por medio del uso de ventilación natural
o forzada. Implica el retiro de los contaminantes
desde el interior de la nave expulsándolos
hacia el exterior, buscando reducir la concentración
de ácido sulfúrico dentro de los
edificios, pero sin tener un tratamiento de las
neblinas que se liberan y menos aún propiciar
su captura en la misma fuente.
Ese flujo se puede producir a través de
medios naturales donde la geometría de
los edificios toma especial relevancia o, de métodos
forzados que utilizan ventiladores ubicados a
lo largo de la nave produciendo extracción
vertical o arrastre lateral.
“Considerando que el Decreto 594/1999 establece
que se deben capturar los contaminantes emitidos
en su origen, impidiendo su dispersión
en los lugares de trabajo, es recomendable verificar
que la implementación de este tipo de sistemas,
en los procesos de electro-depositación
de cobre en el país, no sea contraria a
lo indicado en dicho marco legal”, señala
Santana.
Barreras Mecánicas:
consiste en el uso de elementos que se disponen
sobre la superficie del electrolito o sobre los
electrodos y que obstaculizan el paso de la neblina
hacia el ambiente. Se pueden utilizar como barreras
mecánicas, elementos flotantes tales como
esferas de plástico, típicamente
tres capas en cada celda, y elementos de retención
tales como alfombras o cubiertas de goma. “En
el caso de la utilización de esferas, cuando
el oxígeno generado en la reacción
anódica sube por el electrolito y llega
a la superficie de éste, se encuentra con
una barrera física que ayuda a evitar la
dispersión de las gotas que son arrastradas
durante su salida desde el electrolito.
Sin embargo, muchas de estas gotas son de tamaños
tan pequeños que aún así
son capaces de salir al ambiente a través
de los intersticios formados entre las esferas.
Estas emisiones aumentan con los incrementos
en la densidad de corriente normalmente asociados
a necesidades de aumento de producción,
explica Fernando Santana. En el caso de las alfombras,
la neblina en vez de ser parcialmente contenida
por las esferas, sigue subiendo y se encuentra
con esta barrera física dispuesta sobre
las barras de los electrodos. Dependiendo del
material de estas cubiertas se puede verificar
el paso de las gotas mas pequeñas a través
de sus espacios interiores (alfombras fabricadas
con filamentos), como también por los bordes
exteriores en el caso de las cubiertas no permeables.
El ejecutivo dice que “Además de
los problemas operacionales que conlleva el uso
de estos elementos, se comprueba con bastante
facilidad que el aerosol generado no encuentra
una vía natural de escape hacia el exterior
y tampoco se incorpora un mecanismo apropiado
para sacarlo de esa zona.
Debido a la generación de este ambiente
con alta concentración de ácido
sulfúrico es frecuente encontrar corrosión
localizada en la superficie de los cátodos,
fenómeno conocido como “pitting”.
Uso de Surfactantes o Tensoactivos:
actúan reduciendo la tensión superficial
del electrolito. La superficie del electrolito
pone menos resistencia a la salida de las burbujas
de oxígeno, reduciendo la fuerza con que
éstas estallan y por consiguiente disminuyendo
la cantidad de gotas arrastradas al ambiente.
“Adicionalmente algunos productos disponibles
en el mercado generan una delgada capa de espuma
que sirve como trampa para la captura de parte
de dichas emisiones ácidas”. “Estos
productos pueden reducir la tensión superficial
del electrolito desde 70 a menos de 30 dinas/cm,
dependiendo de la concentración de producto
adicionada, siendo efectivos en la reducción
de las emisiones ácidas y, al igual que
las esferas de plástico, un muy buen complemento
para el uso junto con otros sistemas de mitigación”.
Equipos para Captura en la Fuente:
estos equipos cubren completamente la celda permitiendo
la captura de los aerosoles ácidos directamente
sobre la fuente de emisión, virtualmente
sobre la superficie del electrolito, evitando
la dispersión de los contaminantes dentro
de las naves de electro-obtención.
La neblina ácida extraída por estos
medios es canalizada a través de ductos
hasta un equipo lavador donde se retiene el ácido
sulfúrico contenido, el cual puede ser
reintegrado al proceso para su reutilización.
Dentro de los Equipos para Captura en la Fuente
se cuentan:
La Tapa tipo Cáscara,
que es básicamente una caja ahuecada de
dimensiones tales que permite cubrir la proyección
vertical de la celda, y cuyo volumen interior
se encuentra conectado a un punto de succión
ubicado sobre el extremo de la misma.
La Tapa tipo Cáscara con Techo
Falso, de geometría externa igual
a la anterior, adiciona un cielo falso tal que
genera dos volúmenes en su interior, el
superior entre la cáscara y el techo falso,
y el inferior entre dicho techo y las barras de
los electrodos. Estos volúmenes se conectan
por medio de perforaciones que permiten el paso
de la neblina ácida capturada desde el
volumen inferior al superior, dada la conexión
de este último con el ducto de extracción
ubicado en el extremo de la celda.
Tecnología de Campana de Alta
Energía, si bien por fuera pueden
parecer similares a las anteriores, su diseño
interior le otorga características únicas
respecto de su desempeño operacional. Conceptualmente,
las Campanas de Alta Energía, actualmente
instaladas en numerosas plantas de electro-obtención
en el mundo, generan un frente de baja presión
que se distribuye en forma homogénea a
lo largo de toda la celda, guiando los aerosoles
ácidos hacia su interior en forma casi
natural, utilizando un caudal de succión
de baja velocidad, el cual se mantiene estable
incluso durante las operaciones de cosecha en
celdas contiguas. Estos equipos permiten que la
extracción de la neblina en todas las secciones
de la celda se realice en forma pareja, sin permitir
la generación de flujos preferentes en
su interior. Por otro lado, al propiciar que la
extracción se realice a baja velocidad
y con un arrastre controlado de aire exterior,
se limita la generación de sulfatos en
los puntos de succión como también
en las barras de los electrodos.
“En términos simples, la Campana
de Alta Energía no funciona como una aspiradora,
sino que, por el contrario, captura sólo
los aerosoles ácidos que tienen la energía
suficiente para llegar hasta la zona de succión
generada bajo la Campana (frente homogéneo).
Las demás gotas de ácido sulfúrico
volverán a su origen, tal y como lo harían
en forma natural o, dicho de otra forma, sin que
la celda note que existe una Campana operando
sobre ella, por esta razón esta tecnología
se define como Ventilación Natural Asistida”,
finaliza Santana.
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