Hasta hoy la ventilación
de minas subterráneas era extraer o inyectar
aire a un sector en particular, ya sea con equipos
auxiliares en túneles ciegos, o equipos
principales, en el caso de operaciones mineras
en general.
Sin embargo, y en términos generales,
estos son ventiladores que trabajan moviendo aire.
No obstante no se sabe a ciencia cierta su real
rendimiento, sus tipos de falla o su economía.
Por este motivo, las empresas están trabajando
fuerte en la optimización de sistemas de
ventilación actuales con el objetivo de
llegar a operar y controlar la sintomatología
de los ventiladores de toda la industria minera
de Chile. Dada las altas exigencias en el sector,
las empresas del rubro han comenzado a suministrar
ventiladores de alta eficiencia, con sistemas
de telemetría desarrollados en Chile, por
ingenieros chilenos con la finalidad de proveer
Sistemas de Ventilación de Minas Inteligentes
para:
– Control absoluto de la ventilación
con verificación automática de caudal
y presión.
– Control de fallas en base a vibraciones
y temperaturas.
– Control de la ventilación en base
a concentración de gases.
– Planificación de la mantención
en forma preventiva.
– Economía de energía en función
de las horas del día y días del
año.
Los Sistemas de Ventilación de Minas Inteligentes
incluyen:
- Los ventiladores (elemento capaz de generar
un diferencial de presión que permite
al aire moverse de un punto a otro).
La diferencia entre un ventilador y otro es
básicamente su eficiencia, esto es la
capacidad que tiene para generar este diferencial
de presión de modo de mover un caudal
en particular a una altura geográfica
determinada con el menor costo energético
posible.
- Motores eléctricos, los cuales le
transfieren la energía al ventilador
para que se mueva y pueda generar el movimiento
de aire. Desde hace muchos años que los
motores eléctricos de calidad trabajan
a muy altas eficiencias, por lo tanto, adquirir
ventiladores con motores de baja eficiencia
hoy en día es un muy mal negocio.
- Control para supervisar todos los parámetros
del ventilador.
Desde un punto de vista mecánico, eléctrico
y de suministro de aire, existen controles locales
que permiten, junto al ventilador, ver y analizar
todos los parámetros como temperatura
de rodamientos de ventilador y motor, temperatura
de los devanados del motor, vibraciones del
ventilador, amperaje, voltaje, factor de potencia,
potencia, entre otros, con lo cual es posible
analizar la condición futura del equipo
y motor y así programar mantenciones
sin interrumpir la producción de la operación
minera en particular.
Este control puede ser “telemetriado”
a un computador en una oficina de la compañía
minera dentro o fuera de la Mina.
Esto permitirá que en todo momento la
sintomatología del ventilador sea controlada.
Es más, con un sistema IP, con el cual
se puede acceder al envío de información
del ventilador a un teléfono móvil
(que podría estar en el portal de la
mina y cumplir así con lo dictado por
el Decreto Supremo de controlar el estado de
funcionamiento y en todo momento de los ventiladores
principales) y así avisar que el ventilador
o motor presenta alguna anomalía. La
compañía minera también
puede enviar toda esta información a
un computador en las oficinas centrales de la
empresa proveedora la que se encargará
a distancia de su operación.
- Variadores de frecuencia (VDF’s, accionamiento
electrónico) que permiten aumentar o
reducir las capacidades del ventilador, con
lo cual se aumenta o se reduce el consumo energético.
Con estos elementos puede cambiarse la frecuencia
de la red eléctrica y modificar el punto
de operación de los ventiladores sin
variar la eficiencia mecánica del componente.
Esto significa que, a mayor eficiencia, se puede
reducir o aumentar el caudal que entregan estos
equipos. Con esto se puede ahorrar mucho dinero
al bajar el punto de operación en el
caso de cambios de turno por ejemplo, o en la
noche, o en los fines de semanas, o en los feriados.
Al sumar todos estos ahorro se logra economía
a través del ahorro de energía.
Si además es considerado el control a
distancia a todos los portones en determinada
faena, las economías en ventilación
aumentan aún más.
Se debe considerar que al interior de las operaciones
mineras subterráneas el portón
siempre está abierto, no obstante con
sistemas remotos es posible controlar que estos
permanezcan realmente cerrados.
Nueva Normativa
No se debe olvidar que el Decreto Supremo N°72
fue recientemente reemplazado por el N°132
que entrega la posibilidad de calcular el caudal
requerido por equipos diésel en base a
la información entregada por el fabricante
del equipo. Lo anterior está basado en
que actualmente los motores diésel tienen
componentes de alta eficiencia y consumen mucho
menos aire que en décadas pasadas.
Por ejemplo un cargador LHD marca Sandvik, modelo
LH-410 (ex TORO-007) de 295 Hp de potencia, anteriormente
requería de 2,83 m3/min por cada Hp, lo
que se traducía en poco menos de 29.500
cfm.
Sin embargo, la información actual entregada
por Sandvik indica un requerimiento de 17.000
cfm (calculada bajo la norma MSHA de U.S.A. la
cual multiplica por dos el requerimiento base
del motor). Lo anterior se traduce en un ahorro
inmediato de 12.500 cfm en caudal, lo que representa
aproximadamente un 42% de economía en energía.
Considerando, en términos muy generales,
que una flota de equipos de una determinada compañía
minera, al menos contempla 10 equipos LHD y 10
camiones, obtendremos una economía de +/-
250.000 cfm, lo cual representa un ventilador
de unos 200 kW, a US$ 0,16 p/kw-Hr como costo
de energía (sin considerar una tarifa por
trabajar en horas peak) y trabajando 24 horas/día
y 365 días/año, tendremos una economía,
solo por el concepto de cambio de Decreto Supremo,
de US$ 280.000 al año, lo cual es bastante
considerable.
Lo anterior hace ver que “la ventilación
es más importante que el ventilador”,
por lo tanto, y como recomendación a la
industria minera, es preferible comprar un ventilador
que tenga el menor consumo energético en
el punto de operación requerido a la altura
geográfica de la operación minera,
aunque su valor económico sea alto.
Por esta razón, las compañías
mineras no deberían preocuparse de gastar
más dinero en la compra de un ventilador,
solo de su consumo energético.
También se debe considerar que en la
compra de ventiladores auxiliares siempre hay
diferencias de 1 a 10 kW de consumo entre un ventilador
de mayor calidad y uno inferior.
Al considerar sólo 5 kW de diferencia,
esto implicará que por año la empresa
minera puede gastar US$ 7.000 más. Es decir,
durante un año, podría reintegrarse
el costo del ventilador de mayor eficiencia y
mayor valor económico. Es preferible no
pensar en lo que se desembolsaría en un
periodo de entre 10 años y 15 años
(vida útil de un ventilador auxiliar) en
la adquisición de ventiladores. Con este
predicamento se ahorrarán muchos miles
de dólares en ventilación.
Finalmente, como recomendación general,
cualquier ventilador que sea adquirido para una
faena minera debe ser certificado en su punto
de operación. Esto significa que se debe
medir el caudal y la presión estática
a la altura geográfica de la mina.
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