Dentro de los objetivos que se
ha planteado el Consejo Internacional de Grandes
Redes Eléctricas (Cigré) está
el generar conversación, debate y discusión
entorno a las innovaciones en la industria y los
desafíos locales como internacionales.
La responsabilidad en esta materia es el sello
de su compromiso.
En ese contexto, la incorporación de
las Energías Renovables No Convencionales,
ERNC, al Sistema Interconectado Central fue uno
de los puntos centrales que se abordó durante
el desarrollo del Congreso Bienal Internacional
“Suministro Eléctrico Sustentable”
realizado entre el 10 y 11 de noviembre en Santiago.
La actividad contó con la participación
de expertos nacionales: Pablo Daud, asesor Senior
Arcadis, Miguel Angel Ahumada, de la Corporación
Nacional Forestal, Conaf, Rodrigo Iglesias, secretario
ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía-CNE,
Hugh Rudnick, consultor y académico de
la Pontificia Universidad Católica, entre
otros invitados locales. En tanto, del ámbito
internacional concurrió a la cita Joao
Batista Ferreira, presidente de la Región
Iberoamericana de Cigré (RIAC).
Para Renato Valdivia, presidente del Comité
Chileno del Cigré, es fundamental la expansión
sustentable del sistema eléctrico, “para
poder aportar al desarrollo y progreso del país
se requiere de un de energía eléctrica
sostenible y confiable”.
Joao Batista, en su presentación “Soluciones
innovativas para estructuras de líneas
de transmisión “, enfatizó
que “Chile es un país muy avanzado
y tiene características geográficas
muy especiales, y en esta realidad se puede desarrollar
más potencia en materia de energía
eléctrica pero sin dejar fuera la armonía
con el medio ambiente”.
Para el experto el desafío de Chile es
ése y subrayó que este encuentro
permite manifestar la tendencia en esta materia
al decir que “hay que empezar a cohabitar
pacíficamente con la presencia de infraestructuras.
Este tipo de actividades pone en la cabeza de
muchos chilenos que hay tras técnicas disponibles
no solo por debajo de la tierra”.
En ese tenor además recalcó, “los
criterios para amenizar el impacto es con estructuras
compactas, sencillas y en lo posible transparentes.
Y ver soluciones que están cerca de la
ciudad para ponerlas como esculturas”.
Visión Conaf
Durante la actividad también estuvo presente
la mirada de la Corporación Nacional Forestal,
Conaf, uno de los actores relevantes en la convivencia
de proyectos energéticos con el bosque
nativo.
Al respecto, José Miguel Ahumada, representante
de la entidad gubernamental explicó a grandes
rasgos la Ley Nº 20.283, sobre Recuperación
de Bosque Nativo y Fomento Forestal. El experto
enfatizó: “Esta Ley tiene entre sus
objetivos la protección, la recuperación
y el mejoramiento de los bosques nativos, con
el fin de asegurar la sustentabilidad forestal
y la política ambiental”. Para ejemplificar
lo anterior, el ejecutivo mencionó cuatro
proyectos que demuestran consecuencia y relación
con políticas públicas y que aportan
a la satisfacción de las necesidades básicas
de la población: Central Hidroeléctrica
Angostura, Línea de Transmisión
Confluencia – La Higuera, Proyecto Hidroeléctrico
Alto Maipo.
En tanto, Pablo Daud, jefe del Departamento
de Evaluación y Seguimiento Ambiental de
la Comisión Nacional del Medio de Chile
se refirió a los “Avances y desafíos
en la evaluación ambiental de proyectos
de transmisión eléctrica en Chile”.
Respecto a la aplicación de la evaluación
de los proyectos Daud, quien también es
asesor de Arcadis Geotécnica, reflexionó
sobre el modelo chileno: “en nuestro país
existe un modelo de lista positiva, es decir,
parten de una presunción. El criterio no
es por el impacto, sino que por la naturaleza
del tipo de proyecto es que debe evaluarse.”
Considerando que el sector energía representa
el 28,8 % de la inversión sometida al Sistema
de Evaluación de Impacto Ambiental, SEIA,
los logros que se han conseguido en cuanto a la
aplicación de SEIA a proyectos de transmisión
de energía eléctrica son para Pablo
Daud “avances significativos” y además
precisó: “no cabe duda que nuestros
proyectos son ambientalmente mejores. No se puede
negar que el sistema ha obligado a incorporar
la innovación ambiental en el diseño
de proyectos eléctricos. Acompañado
de esto hay un conjunto de componentes ambientales
nuevos y de zonas con valor ambiental que antes
no habían tenido consideración.
Gracias a la abundante información que
se ha generado, contamos con un cúmulo
de información bien interesante respecto
a los medios ambientales, entre otros avances”,
indicó. Sobre los desafíos y claves
para la Evaluación de Impacto Ambiental
de proyectos de transmisión de energía
eléctrica Pablo Daud aseguró que:
“el problema que tenemos en Chile en materia
de gestión ambiental es que creemos que
todo se soluciona a través del SEIA; que
es la varita mágica con la cual solucionaremos
todos los problemas ambientales”.
Ante esta afirmación precisó que
los retos se concentran en puntos claves, algunos
de ellos son:
– Definir objetivos y metas ambientales.
– Incorporar la dimensión ambiental
en todo el ciclo de vida del proyecto
– Concentrarse en la evaluación de
los impactos ambientales
– No poner énfasis en los requisitos
y antecedentes formales, sino que en los impactos.
Redes eléctricas
En tanto, en el rubro de política energética,
Hugh Rudnick, consultor y académico de
la Universidad Católica realizó
una presentación sobre la “Política
Energética y visión de futuro en
Chile: Rol de las redes”.
En esta materia el académico aseveró
que es importante considerar que la metodología
de expansión de la transmisión en
aplicación en Chile no reconoce adecuadamente
las incertidumbres que enfrenta el desarrollo
de los sistemas eléctricos: “en esta
realidad se plantean soluciones acotadas de corto
plazo que dificultan las decisiones de inversión
y limitan la mayor competencia que pudiéramos
tener en generación en un contexto donde
dicha expansión requiere de tiempos mayores
que el de construcción de las nuevas centrales”.
El experto comentó que las políticas
energéticas en Latinoamérica no
están condicionadas por lo que ocurre en
los países desarrollados, y en ese contexto
Chile tiene ciertas particularidades, “es
un país altamente dependiente del extranjero
en términos energéticos, es un país
que tiene un buen desarrollo eléctrico,
y está preocupado de lo que ocurre ambientalmente”.
Nuestro país si bien no es un contaminante
a nivel mundial y contribuye con un 0,2% en la
emisión de gases de efecto invernadero,
sí está incrementando notablemente
esos niveles.
Para finalizar, Hugh Rudnick, indicó
que el desarrollo eléctrico en nuestro
país “pasa por una adecuada expansión
de las redes de transmisión y con el mecanismo
que tenemos hoy día, estamos haciendo un
desarrollo parco. Sin embargo, es posible hacerlo
porque la regulación lo permite”.
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